Las capacidades internas de las organizaciones públicas
En este blog hemos apoyado la Declaración abierta sobre los servicios públicos que se va a presentar próximamente con ocasión de la Conferencia Interministerial de Malmö. Y también hemos traído al blog la polémica surgida en torno a las críticas de Andrea di Maio, que reclama un espacio para los trabajadores públicos en la Declaración.
Veo ahora que Andrés Nin Pérez se ha animado a dar forma a ese cuarto principio que algunos echamos en falta en esa Declaración abierta sobre los servicios públicos:
"Administraciones Públicas Inteligentes, la colaboración entre organizaciones públicas y empleados públicos más activos son piedras angulares en la construcción de los servicios públicos. Una mayor fluidez en las relaciones e intercambio de la información entre las organizaciones, permitirá construir servicios públicos más adaptados a las necesidades de la sociedad y que impliquen menos cargas administrativas sobre los ciudadanos. Es necesario para ello, aprovechar y mejorar las capacidades internas de las organizaciones públicas haciendo uso más eficiente y eficaz de los empleados públicos, cambiando sus modos de trabajar a través de las herramientas que permiten una mayor contacto de los mismos con los ciudadanos a los que sirven".
Comparto la idea, aunque no me parece afortunada la expresión de hacer uso de los empleados públicos, por muy eficiente y eficaz que sea ese uso.
Absolutamente, hay un gran potencial transformador en las capacidades de los profesionales públicos. Y el despliegue de esas capacidades tiene una vertiente de "empoderamiento" y otra de "emancipación".
¡Trabajadores públicos del mundo, uníos!


Meneame
del.icio.us
Dice
A los trabajadores del sector público se nos aplica la famosa jornada de “35 horas semanales” que, en realidad, no se mide por semanas, sino que el cómputo de horas es anual, hasta un total que nunca termino de aprenderme (¿1.592?).

Los exámenes se usan mucho y las entrevistas poco para el acceso al codiciado estatus funcionarial. Seguramente, en la cultura popular las oposiciones, con todos sus defectos, garantizan mejor que otros procedimientos los criterios de mérito e imparcialidad.
Hoy he disfrutado del primer día del 










