Pese a estar muy apurado de tiempo, me siento en la obligación moral de hacer una pequeña crónica de la Jornada organizada por el CENDOJ acerca de la reutilización de la información pública y jurisprudencia.
Lo primero es felicitar al CEDOJ porque la jornada fue brillante en todos los aspectos. Ha sido una gran idea, y un buen ejemplo, el mero hecho de convocar esta jornada. La calidad de los ponentes y ponencias ha sido extraordinaria y ha servido para poner sobre la mesa el debate de la reutilización de manera amplia y razonada. Y, para acabar de redondearlo, los ponentes hemos recibido una atención exquisita. Muchas gracias a Juan Mateo Ayala, Joaquín Silguero y demás personas que han estado organizando y cuidando de nosotros.
Por mi parte, me he sentido cómodo entre tantos magistrados y también con los representantes de la industria editorial. Hay que tener en cuenta que mi papel era el de un outsider, el de un mero ciudadano que plantea sus reflexiones a la luz de cierta militancia en el Open Government. Creo que he sido bien entendido y bien considerado. He encontrado mucho conocimiento y mentes muy abiertas.
Ya podéis leer las ponencias en la página del Consejo General del Poder Judicial. Esta vez, me siento incapaz de recomendar unas sobre otras, aunque es evidente mi sintonía con Jordi Graells. Tal vez deba destacar lo que pude aprender de Javier Hernández Ríos, que fue la voz de Europa entre nosotros.
Creo sinceramente que hemos dado un paso adelante hacia la apertura de la información pública.