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Actitudes electorales

28/02/2008

La fuerza del optimismo, Luis Rojas MarcosUna vez vi en el blog de Julen la portada de este libro: “La fuerza del optimismo“, de Luis Rojas Marcos. La verdad es que desconfío bastante de este tipo de libros, pero Julen es uno de mis prescriptores favoritos. Si él lo cita, por algo será.

La cosa es que el otro día vi el libro en una edición de bolsillo de 5€, me acordé de Julen y lo compré. No, no voy a hacer aquí la reseña del libro. Sólo voy a contar una tontería que se me ha ocurrido por hibridación de las ideas del libro con la campaña electoral. ¿Cómo afrontaría las elecciones un optimista y cómo lo haría un pesimista? Supongo que una aproximación a la respuesta podría ser la siguiente:

“El pesimista decide su voto en función de lo que ha hecho cada partido y el optimista, en cambio, por lo que dicen que van a hacer”.

Bueno, es una ocurrencia como otra cualquiera. Ponerle a este post la etiqueta de “humor” casi me parece excesivo. En fin, esto ha sido lo que me apetecía escribir hoy. Con vuestro permiso.

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  1. 28/02/2008 en 12:13

    Entonces un pesimista debería votar al PSOE y un optimista al PP? Este comentario también pretende ser humorístico, pero considerarlo así es bastante optimista, no? 😉

  2. 28/02/2008 en 12:32

    Quizá un pesimista no debería votar, mientras que un optimista podría votar a cualquiera: todos prometen mucho. ¿O estoy siendo demasiado pesimista? ¿U optimista? Qué lío. 🙂

  3. 28/02/2008 en 13:33

    La verdad es que el optimismo y el pesimismo ya se han utilizado como argumentos de campaña sobre todo desde el PSOE. Pero como me decían hace un par de días:
    “de qué sirve un vaso medio lleno o medio vacío si no te puedes beber el contenido”
    Saludos,

  4. Rogelio
    28/02/2008 en 14:58

    Supongo que el supuesto lo plantea sin mantener memoria de legislaturas pasadas, pues en ese caso el optimismo y/o pesimismo sería válido por una sola una vez para cada opción política.
    Verbigracia: en el supuesto que existiesen sólo 3 alternativas políticas; A,B y C; y que la elección coincidiese con el resultado electoral.
    1ª elección en 1980, optimismo a raudales, me da igual, todas prometen cosas interesantes, en parte con la cabeza y en parte con el corazón voto a A.
    2ª elección en 1984, soy pesimista con A y mantengo el optimismo respecto a B y a C, planteando en términos de programa electoral ambas un futuro prometedor si eliges su opción y negro si eliges la otra, opto por B.
    3ª elección en 1988, mi pesimismo ya supone el 66,66%, dejando tan sólo 1 tercio; y no el de banderillas; a la esperanza y el optimismo que, generosamente; si bien con un cierta dosis de escepticismo; lo otorgo a C.
    4ª elección en 1992, me lo juego a los chinos con unos amigos: sale A.
    5ª elección en 1996, como el procedimiento de la cagada de la vaca pero con perro. Como mi calle la tienen tomada los canes, elijo 3 baldosas al azar, a las que asigno una opción política por baldosa. Todos los días miro a ver que baldosa de las 3 ha sido agraciada por el perrito y su deposición. Al quinto día sale la opción C.
    6ª elección en 2000, exprimo a fondo la imaginación y como un Ferrán Adriá cualquiera de la nouvelle couisine plebiscitaria y tras darle muchas vueltas al coco, decido coger una castaña de antología y prestablecer 3 zonas diferenciadas en el trayecto del garito hasta mi casa. Poto en la zona 2, a 500 metros del bar, a la que había asignado la opción política B.
    7ª elección en 2004, paso.
    8ª elección en 2008, aun estoy con la margarita.
    Por todo ello se está abriendo paso una última teórica posibilidad: si no demuestran ser menos gilipollas, menos inmorales y tener más sentido común que yo, porque no puedo elegir directamente en cada asunto, en cada tema que yo considere de interés y en cambio sí puedo participar en la decisión de qué petardo/a debe abandonar la Casa de Gran Hermano, que tan sólo me quitó el sueño durante un mes.

  5. 28/02/2008 en 15:13

    @Rogelio: Fase 8ª bis: me da por el rollo pseudocientífico y calculador, tipo broker en Chicago y me tiro al voto útil, en función del coseno de la derivada de la hipérbole de la estrella boreal.
    Un sitio curioso que vale para esto: http://www.utilometro.com/
    @Iñaki: ahora, si quieres, ya puedes etiquetarlo con “humor”. Para eso están los comentaristas.

  6. Rogelio
    28/02/2008 en 23:53

    @Alberto ahí me has pillado, soy de letras y malo.
    Debo refrescar mi francés ya que he puesto “nouvelle couisine”, siendo “nouvelle cuisine”, lo siento he cocinado a la prima, espero que no sea delito.

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