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Cambiar de chip

06/05/2012

Ara Malikian Este viernes pasado, a la salida de un estupendo concierto de Ara Malikian, me encontré con un viejo amigo que hacía tiempo no veía. En una rápida conversación de esquina de calle nos pusimos al corriente sobre nuestras últimas novedades y, ¡cómo no!, también le dimos un rápido repaso a la actual situación económica y sus consecuencias. Él trabaja en una agencia de noticias y estaba preocupado por el bajonazo de la publicidad. Mi situación parece más segura, a pesar de los recortes en la Administración.

En este punto, como cabía esperar, él tenía su opinión: ¡claro, es que la Administración pública está dimensionada para cuando había que presentar 19 papeles en cada trámite! ¡ahora con la Administración electrónica, seguro que no hace falta tanto personal!

Ahí me dio en la línea de flotación. Con Administración electrónica o sin ella, la mayor parte de las veces hay que seguir presentando los 19 papeles de toda la vida. Bueno, a lo mejor hemos bajado de 19 a 15, gracias a los servicios de interoperabilidad que poco a poco se van poniendo en marcha. Sin embargo, mucho me temo que en la Administración pública seguimos anclados en unos esquemas mentales que nos impiden ir más allá de sustituir algunos certificados en papel por transmisiones de datos entre diferentes administraciones, que tampoco está mal. Pero estoy convencido de que a estas alturas del siglo XXI podríamos y deberíamos plantearnos innovaciones mucho más radicales. A veces pienso que, con gran esfuerzo, conseguimos resolver problemas que solo lo eran para nosotros y nuestros ombligos, pero que muchos de estos presuntos problemas eran imperceptibles para el común de los mortales.

Cada vez me siento más como los ratones del libro “¿Quién se ha llevado mi queso?”, concentrados en buscar afanosamente el queso dentro del laberinto, cuando en realidad el principal problema no es que los ratones estén en el laberinto sino que el laberinto está en la mente de los ratones, como dicen en el libro réplica “Yo me he llevado tu queso“. Ya no vale con saber buscar el queso, sino que necesitamos ser capaces de modificar el entorno.

En la Administración pública nos sentimos muy satisfechos cuando conseguimos un pequeño trozo de queso, porque el laberinto del procedimiento administrativo es tan retorcido que cualquier éxito merece ser celebrado como una gran victoria. Flanquear las legiones de guardianes del procedimiento no es para menos.

Algún día los funcionarios públicos nos concentraremos más en los resultados para la ciudadanía que en las formalidades administrativas, y ese día no tendrá, necesariamente, por qué sobrar personal en las administraciones públicas, sino que por fin los profesionales públicos podremos dedicar más tiempo a cuestiones importantes para la gestión de los servicios y las políticas públicas, como la planificación, la evaluación, la rendición de cuentas o la gestión de la participación.

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  1. 06/05/2012 en 21:08

    Reblogged this on La Argamasa Política.

  2. 07/05/2012 en 09:01

    Muy bueno lo de “las legiones de guardianes del procedimiento”

  3. @Lucia_e
    07/05/2012 en 09:10

    Completamente de acuerdo: la Administración Electrónica no puede ser poner tecnología al servicio de modelos organizativos y procedimientos del s.XIX
    SIn un cambio organizativo que busque la racionalidad y la eficiencia en TODA la administración, los TIC seguiremos informatizando 14 o 17 o 100 veces… la misma cosa y luego nos dedicarán… a hacer interoperables las 14, 17 o 100 versiones…
    ¿Por qué cada ministerio tiene una unidad de gestión económica, otra de recursos humanos, otra de gestión inmobiliaria,… y nadie se plantea racionalizar y consolidar esos servicios?

  4. 07/05/2012 en 19:52

    14 años de profesión como arquitecto, 4 administraciones públicas, 3 locales y una empresa pública del gobierno autonómico…avalan mi opinión al respecto: TOTALMENTE DE ACUERDO… y como he aprendido a ver siempre el vaso medio lleno o totalmente lleno de agua y aire…tengo 41 años y espero vivir para ver el cambio.

  5. 08/05/2012 en 13:19

    Hace unos días, hablando por casualidad con el responsable de un importante servicio de una importante #aapp (servicio que afecta a algo más de 40.000 ciudadanos), advertí que con todo esto de la Administración Electrónica en algo, quizá, nos estemos equivocando. Y quizá hasta desviándonos del propósito inicial considerado por sus ideólogos.

    La historia es la siguiente:

    http://wika2.blogspot.com.es/2012/05/de-gov-egov-vamos-yendo-y-por-el-camino.html

  6. 08/05/2012 en 23:41

    Las cosas grandes se construyen con la suma de muchas cosas pequeñas pero a veces cuando estamos concentrados en alguna de esas pequeñas cosas perdemos el sentido de lo que hacemos.
    Menos mal que tenemos amigos que se nos cruzan por la vida y nos recuerdan que hay que mirar al horizonte… bien lejos.

  7. 09/05/2012 en 07:41

    Cuando escribí este post estuve tentado de poner ejemplos reales, pero me corté de hacerlo porque detrás hay personas concretas con las que tenemos que seguir trabajando.

    Quiero decir que estas reflexiones están basadas en la pura y dura realidad. Muchos días se me revuelven las tripas cuando tenemos que enfrentarnos y perder un montón de tiempo con problemas que solo están en la cabeza de algunas personas o en apartados inescrutables de algunas normas que alguien tiene la agudeza de esgrimir para impedir que se haga lo que el sentido común de cualquier paisano comprende que habría que hacer.

    A veces tengo la sensación de que a muchas personas que trabajamos en la administración se nos ha ido la olla y hemos perdido el sentido de nuestra misión, nos hemos quedado enganchados en alguna rama y no vemos el bosque ni de lejos.

    Afortunadamente, también hay personas comprometidas, auténticos INprendedores internos, que son los que hacen que la rueda siga girando y que asumir algunas responsabilidades pueda tener sentido.

    Pero, desde luego, la cultura organizativa dominante ayuda poco. Y cuando se te juntan en la misma semana varios iluminados con varios problemas imaginarios, pero que ellos convierten en reales y no sabes como solventarlos, puedes terminar escribiendo un post como este.

    Pero, en fin, que no decaiga!

  8. Mónica Soto
    09/05/2012 en 21:47

    Ánimo Iñaki, los ejemplos reales los conocemos quienes trabajamos contigo. No hacen falta señalarlos. Tu post no los necesita, su contenido y el mensaje es claro y pleno de verdad.

    ¡Claro que tiene sentido asumir responsabilidades!. Es duro y difícil y puede parecer en ocasiones que se está solo como el corredor de fondo, pero no es así.

    Muy bueno lo de las legiones de los guardanes del procedimiento pero, yo creo que en realidad no son legiones; son los menos pero, se les deja “imponer” criterio en un vacio de auténtico ejercicio de la legitimidad de gobierno y liderazgo por quienes tienen que ejercerlo. La cosa empeora cuando al guardian del procedimiento se le dota de cargo.

    Somos más los que entendemos el servicio público de otra forma pero…ay! esos silencios de tantos…

    Yo creo que las piezas del puzzle terminarán encajando más tarde de lo que queremos algunos pero antes de lo que pensamos . No creo que los ciudadanos nos permitan otra cosa

  9. Iñaki Ortiz
    10/05/2012 en 00:08

    Ante las dificultades caben dos posturas: seguir peleando o tirar la toalla. Por encima de los estados de ánimo y de los biorritmos, tengo claro que vamos a pelear hasta el final y más allá. Al fin y al cabo, en este viaje, igual que en el viaje a Itaca de Cavafis, lo más importante es vivir cada instante, crecer profesionalmente y como personas y, por supuesto, disfrutar todo lo que se pueda. Es cuestión de actitud. Intentemos disfrutar más de lo conseguido y lamentarnos menos por “lo que podría haber sido y no fue”. Las dificultades son situaciones a gestionar, retos a superar. La realidad es la que es y con esas olas tenemos que surfear.

    Muchas gracias, Mónica.

  10. 18/05/2012 en 16:50

    Esa pérdida de perspectiva es sin duda real, Iñaki. Recuerdo hace unos años cuando tuve ocasión de participar en el proyecto Breaking Barriers to e-Government, que una de las principales dificultades que se detectaron es que las organizaciones administrativas tienden a justificarse a sí mismas y asumen una actitud “paternalista” ante las necesidades del ciudadano. Este planteamiento se adopta con mucha frecuencia en el ámbito de la Administración electrónica y expilca, al menos en muchos casos, que se invierta mucho tiempo, dinero y esfuerzo en servicios que ni de lejos se encuentran entre las prioridades de los ciudadanos. Para ello la actitud de escucha a las demandas de los ciudadanos debería ser prioritaria, aunque ciertamente no por ello hay que hacerles siempre caso… pero sí al menos escuchar lo que piensan como destinatarios de los servicios que ofrecen las Administraciones.

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