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Más participación ciudadana en el proceso de paz

02/01/2007

Como les pasa a los escritores de sonetos, en este blog tenemos límites claros y máxima libertad dentro de esos límites. Dibuja nuestra línea de costa el ámbito de la administración pública, en su más amplia acepción posible. Hoy pido permiso para mojarme aunque sean los tobillos, después de varios días de no querer hacerlo, y aportar una reflexión sobre el último atentado de ETA y el proceso de paz. Si, en su día, no tuvimos empacho de remojarnos con el gozoso aviso del alto el fuego permanente, hoy procede decir algo.

Como ya han pasado varios días del atentado, me ahorro los desahogos emocionales que me he permitido en comentarios por los blogs de los demás. Simplemente, quiero rescatar una parte de la reflexión que hace M@k en su detodería. En su post, echa en falta una mayor participación ciudadana en el proceso de paz, de manera transversal entre ideologías políticas. Tiene razón. Y duele, porque todos hemos podido hacer más. Yo, muchísimo más.

M@k hace este atinado comentario:

“Alberto: es curioso cómo seremos uno de los países que menos confianza deposita en la clase política, y sin embargo no sabemos despegarnos mucho que digamos de su estela y actuar autónomamente como ciudadanos, cada uno con nuestras convicciones, que en el caso de la paz estoy convencido que nos une a muchos más que cualquier partido por sí solo.”

En este blog donde tanto hablamos de participación ciudadana, tenemos la obligación de pedir la acción de la comunidad. En cuanto se acabe la tontera navideña, espero que estemos más presentes en la calle, para trabajar unidos con el objetivo común de la paz.

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Categorías:Noticias, Participacion
  1. 02/01/2007 en 15:02

    Creo que el lehendakari está en ello. Pero yo tengo mis dudas de que la gente normal quiera participar en este tipo de temas. Creo que el común de los vascos quiere la paz y punto, pero se siente muy alejada de los escalafones del poder, que son los que realmente pueden hacer algo.Es como el hambre en el tercer mundo. Todos creemos que se debe eliminar, pero si nos dejaran participar no tendríamos nada original que aportar.

  2. 02/01/2007 en 15:02

    Jose, creo que tenemos que lanzarnos a la calle, en el sentido figurado y en el literal, sin esperar a que nos convoquen los políticos. En un momento en que los partidos políticos andan a la rebatiña la única unidad posible procede de la comunidad, del pueblo. En este momento no se trata de aportar ideas, sino de soportar el proceso de paz sobre las espaldas de todos. En este sentido, son esperanzadores algunos gestos de transversalidad, como el del alcalde de Vitoria, que dice \”no es el momento de hacerse reproches\” o, en el otro extremo, el comunicado de Fermín Muguruza.

  3. 02/01/2007 en 15:02

    Tienes razón, compañero. Igual que nos apuntamos en su día a celebrar la buena nueva, parecía que tocaba decir algo ahora cuando se ha acabado la alegría. Pero me costaba escribir un post sin rebasar los \”límites claros\” de este blog y tampoco quería hablar para no decir casi nada o para callar mucho más de lo que decía. Así que también me he limitado a poner varios comentarios lights en algunos blogs.Soltándome un poco más la melena, diré que no me parece justo meter a todos los políticos en el mismo saco, porque no todos han tenido la misma responsabilidad ni la misma actitud en \”el proceso\”. Tampoco creo que llegamos a tiempo para inventar la participación ciudadana por la paz, porque ya existen desde hace tiempo unos cuantos movimientos perfectamente ciudadanos que se dedican a ello y, desde mi punto de vista, algunos con gran esfuerzo y bastante acierto.Podría seguir opinando sobre el tema. Tal vez, con ello consiguiéramos mejorar la estadística de comentarios en el blog. Pero ni es ese mi objetivo ni quiero pasarme cuatro pueblos de los límites que nos hemos autoimpuesto. Por eso no voy a comentar tampoco la opinón que me merece la transversalidad del alcalde de mi pueblo.Y, en su lugar, me conformaré con pegar el comentario que he puesto esta mañana en el blog de Roc:\”Ánimo, Roc, porque el uso de la fuerza para resolver las cuestiones políticas tiene sus horas contadas en Euskadi. Es un anacronismo, un error de la historia y va a caer por su propio peso. La vida en el siglo XXI no va por ahí, al menos en las sociedades desarrolladas. Estoy convencido de que ya no creen en esos “métodos” ni siquiera quienes los practican. El futuro apunta a sociedades más respetuosas, más participativas, o sea, más al estilo 2.0. Y en ellas no tiene sentido la violencia política. No es una esperanza, sino la constatación de una realidad.Ánimo y feliz año. Urte berri on!

  4. 02/01/2007 en 15:02

    No me he explicado muy bien. La cosa no es ningunear ni a los partidos ni a las asociaciones que ya están trabajando. Cuando la guerra de Irak o cuando aún pensábamos que el 11-M era cosa de ETA, muchos salimos a la calle simplemente para constatar que éramos muchísimos los que no soportábamos esa situación. En este caso, hemos dejado todo el peso del proceso de paz en manos de los profesionales de la política y nos hemos quedado sin reflejos para salir automáticamente a la calle a dejar claro eso que dices tú: que el uso de la violencia es un anacronismo insoportable. Yo, y ésta es una declaración personal, siento que he hecho poco.

  5. 02/01/2007 en 15:02

    Estoy con Alberto.Hace unos momentos me he aventurado por la procelosa blogosfera \”liberal\” (o derechona, si se quiere) y he dejado en un comentario el pensamiento, ya inútil, de cómo habrían transcurrido las cosas si en el momento en que veíamos cómo escalaban sus acciones los violentos, hubiésemos salido a la calle 100000 vascos en cada capital a gritarles un rotundo \”¡parad de una vez!\”.No sólo Alberto o yo tenemos la impresión de que nuestro umbral de sufrimiento social está demasiado alto al nivel del 11-M o de la ejecución de Miguel Ángel Blanco: E.T.A. misma se ha acostumbrado a nuestro \”acostumbramiento\”.En cuanto a tu comentario, Jose, estoy parcialmente de acuerdo: vemos todo esto como muy lejano, pero es, en mi opinión, una forma de defendernos del dolor, porque nada puede haber más cercano que lo que ocurre en nuestras calles.Por cierto, cuando en mi post hablo de intentos transversales, estoy pensando en Ahotsak, por ejemplo.

  6. 02/01/2007 en 15:02

    No es fácil dar con la respuesta a la pregunta ¿cómo incentivar la participación ciudadana en el proceso de paz? Después de pelear mucho en favor de la paz y el diálogo nuestra propia sociedad delegó la responsabilidad en los políticos. Estos también tendrán su parte de responsabilidad, porque lanzaron mensajes de \”tranquilidad, si hay problemas es normal, pero estamos en ello\”. Luego ETA se carga todo y de nuevo nos vemos en la tesitura de participar y movilizarnos, de volver a la primera línea, No sé si será consustancial a nosotros como sociedad, pero parece que nos crecemos en los malos momentos pero que no sabemos gestionar los buenos.

  7. 02/01/2007 en 15:02

    @paul: no termino de entender esta frase \”nuestra propia sociedad delegó la responsabilidad en los políticos\”. ¿Cuándo la hemos delegado? Simplemente, se nos ha dicho que la negociación es un asunto que se cuece fuera de la mirada pública. Es fácil desmovilizarnos. Quizá tengamos que resistirnos más.

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