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¿Cómo te gustaría que fuera el Parlamento?

03/01/2009

A raíz de aquel encuentro de blogueros del 13 de septiembre de 2008 en el Parlamento Vasco, surgió un proyecto de colaboración con varios objetivos muy concretos. Uno de ellos era dar un nuevo enfoque a la página web del Parlamento Vasco. Se pretendía acercar la actividad parlamentaria a la ciudadanía y, además, facilitar su participación en los asuntos del Parlamento.

La idea era elaborar, de forma colaborativa, un proyecto que se legaría al nuevo Parlamento que saldrá de las próximas elecciones vascas. Esas que se celebrarán el 1 de marzo, según anunció ayer mismo el Lehendakari Ibarretxe . El plazo para elaborar el proyecto va a ser pues el más corto de los posibles. Mejor, porque los plazos largos diluyen las energías.

Podéis dudar de la utilidad de este esfuerzo. Bueno, si se elabora algo que merezca la pena, ¿por qué no lo van a aprovechar, en todo o en parte? Por nosotros que no quede. Siempre es mejor aprovechar las oportunidades, que renunciar ante las dudas.

Entrando en materia, se me ocurre que la página web de cualquier organización debe estar condicionada por los objetivos que tenga. Cómo deba ser la página web dependerá de para qué la queramos y, a buen seguro, los objetivos de la página web dependerán de cómo sea la organización. Por eso preguntaba en el título de este post: ¿Cómo te gustaría que fuera el Parlamento? Porque seguro que la página web se creará a imagen y semejanza de la institución. Por eso, para empezar por el principio, me propongo responder a esta pregunta. La que sigue es sólo mi reflexión personal. Estaría encantado de completarlas con las vuestras.

Por otra parte, he dejado un Parlamento genérico en la pregunta porque esta reflexión vale igual para el Parlamento Vasco que para cualquier otro.

Aviso que llevo varios días con gripe, justo desde que empezó el nuevo año, y ahora mismo tengo algunas décimas de fiebre que me tienen “fuera de juego” (¡así soy de flojo!). Espero que mi estado febril no se deje notar demasiado en el resultado del post.

Aclaro que no es mi objeto cuestionar aquí la forma de elección de los miembros del Parlamento. Por tanto, parto de la base de que el Parlamento está constituido y de lo que se trata es de analizar cómo debería ser, es decir, cómo debería funcionar y comportarse. No dudo que el debate sobre la forma de elección también sería muy interesante, pero me anima sobre todo un interés práctico. Y lo que nos han propuesto es colaborar para dar un nuevo enfoque a la página web . Me temo que, de momento, no está abierto el debate sobre el sistema electoral. No dudéis de que todo se andará. Pero vayamos por partes.

A mí me gustaría que el Parlamento fuera así:

  • Transparente: las personas que se sientan en los escaños del Parlamento representan a la ciudadanía. Aquellos en quienes la ciudadanía ha delegado el ejercicio de la soberanía popular deben actuar de forma transparente. Actúan en nombre de otros y esos otros, que somos todos, deben poder conocer en todo momento cómo se está ejerciendo esa delegación de poderes. Y la transparencia tiene diferentes niveles. Está bien que en la página web del Parlamento estén accesibles todos los asuntos tramitados o en tramitación. Pero tal vez eso no sea suficiente. Tengo dudas de que el común de los mortales pueda seguir de forma cómoda el funcionamiento del Parlamento buceando en un océano de documentos asépticos. Lo que quiero decir, por ejemplo, es que tal vez haya que elaborar información divulgativa sobre los principales asuntos en tramitación, indicando cuáles son los elementos conflictivos de cada uno de ellos, cuáles son las diferentes posturas existentes y los principales argumentos de cada una de ellas. Dicho sea de paso, esta práctica podría obligar a los diferentes grupos parlamentarios a efectuar un ejercicio argumentativo que les puede venir bien (que se vea que las cosas no se votan sólo en función de quién las proponga). Es decir, no me parece suficiente con que la información esté disponible, sino que además debe estar de tal manera que sea digerible por la ciudadanía, de la forma más cómoda y rápida posible. Y lo mismo que decimos con respecto a los asuntos parlamentarios, me parece válido para las personas parlamentarias. La ciudadanía tiene derecho a saber quienes son las personas que le están representando en el Parlamento. ¿Quién quiere parlamentarios anónimos?
  • Cercano: es más fácil poder representar a alguien adecuadamente cuando se está cercano a él. El Parlamento debe acercarse a la ciudadanía por todos los medios, incluido el canal telemático, pero también física y presencialmente. Iniciativas como Parlamauto o las visitas de colectivos diversos deben potenciarse. En el canal telemático hay muchas oportunidades de acercarse a donde ya está la ciudadanía, abriendo canales en YouTube, grupos en FaceBook, etc. Este contacto y esta cercanía deberían hacerse extensivos también a la actividad parlamentaria. Supongo que será difícil posibilitar el contacto y la participación de todas las partes implicadas en la tramitación de los asuntos parlamentarios, pero pienso que ahí hay una línea interesante de trabajo. Hoy mismo, comentaba Javier Ortiz el creciente desinterés de la población vasca con la política, basándose en los datos del último Sociometro (PDF, 1,10 MB) elaborado por el Gobierno Vasco. El Parlamento tiene que hacer todo lo posible, y hasta lo imposible, por estar cerca de la ciudadanía.
  • Participativo: aunque el Parlamento sea el templo de la política representativa, no es contradictorio que promueva la participación directa de la ciudadanía. Al contrario, es lógico y natural que exista una comunicación fluida entre los representantes y sus representados. Sería muy útil, por ejemplo, que los parlamentarios y las parlamentarias tuvieran instrumentos adecuados para pulsar la opinión y obtener aportaciones de la ciudadanía con respecto a cualquier asunto que estén tramitando. En esto de la participación, hay un largo camino por recorrer. Estará bien comenzar abriendo mecanismos sencillos de participación, que pueden estar muy ligados a los de información, e ir evolucionando a partir de la experiencia.
  • Eficaz: sobre todo, el Parlamento debe ser útil para la ciudadanía, debe cumplir su misión con eficacia. Si el Parlamento no es eficaz para cumplir su función, nos sobra todo lo demás. Dice la teoría que las principales funciones del Parlamento son dictar las leyes y controlar al ejecutivo. Pero, aguas arriba, la misión de todos los poderes del Estado debe ser resolver los problemas y facilitar la vida de la ciudadanía. En que medida cumplan esta misión nos indicará su grado de eficacia y de utilidad.
  • Innovador: seguramente, el Parlamento (los parlamentos) es una de las instituciones que menos ha cambiado y una de las que más necesitaría hacerlo. Por eso, me gustaría que el Parlamento fuera innovador, para que se esforzara en adaptarse a los tiempos. Si la vida y la sociedad cambian, las instituciones no pueden permanecer inalterables, como si la cosa no fuera con ellos. En la medida que el Parlamento cumpla las restantes características apuntadas, podríamos hablar, sin duda, de un Parlamento innovador, pero me ha parecido bien destacar este rasgo con un epígrafe propio. Ahora que las empresas y las organizaciones en general han asumido la necesidad de innovar, no le vendrá mal al Parlamento hacer lo propio.
  • Pedagógico: a menudo reconocemos que falta cultura participativa y, también, cultura democrática. El Parlamento debería realizar una labor pedagógica para mejorar la cultura participativa y democrática de la ciudadanía. No vale con decir que la gente no quiere participar, hay que promover la participación. El Parlamento debe capacitar a la ciudadanía, incluso, para que pueda fiscalizar mejor su actuación. Debería difundir cuáles son los criterios de éxito de su funcionamiento para que la ciudadanía pueda valorar en qué medida está cumpliendo sus objetivos. Una ciudadanía formada en los valores democráticos es la mejor garantía para el buen funcionamiento de las instituciones.
  • Ejemplar: el Parlamento y sus miembros deben actuar de forma ejemplar, convirtiendo en práctica habitual todas las características anteriores. Este rasgo está directamente relacionado con el anterior, porque nada hay más pedagógico que predicar con el ejemplo.

Creo que profundizar en estas siete características puede aportar muchas pistas para elaborar el nuevo enfoque de la página web del Parlamento. Por supuesto, que la web sola no puede dar respuesta para que el Parlamento sea como nos gustaría, pero puede ser un instrumento muy potente para evidenciar y desarrollar la mayoría de estas características.

El decálogo que presentó Izaskun Bilbao, la presidenta del Parlamento Vasco, en la entrega de los premios Bubber, representa una aportación excelente para que la política 2.0 avance en la buena dirección. Una aportación que tampoco hay que perder de vista a la hora de pensar la nueva página web del Parlamento.

Aprovecho la oportunidad para difundir estas palabras de Izaskun Bilbao. Os aseguro que no tienen desperdicio. La intervención es bilingüe, en euskera y castellano, pero la parte en euskera está subtitulada en castellano. Y son sólo 4:09 minutos.

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  1. 04/01/2009 en 02:37

    El problema no es el parlamento. Son los parlamentarios. Podemos construir el mejor servicio web del mundo que si ellos no lo siemten, de poco servirá.
    Eso sí, sugiero un servicio, un completo listado de rankings de parlamentarios, empezando por faltas de asistencia y siguiendo por iniciativas planteadas, sentido del voto (cuando no sea secreto), etc.

  2. 04/01/2009 en 12:09

    Recientemente he escrito en mi blog acerca de que con la nueva convocatoria de eleccciones, los politicos que se han comprometido con Politika 2.0, tienen una inmejorable oportunidad de demostrar su compromiso durante la campaña, pero me temo que al ser una campaña corta de duracion, la relacion politico-ciuidadano volvera a ser minima,ojala me equivoque.
    Respecto a como me gustaria que fuese el Parlamento,creo que las caracteristiocas que dais es este articulo son mas que acertadas y el decalogo iniciado por Izaskun Bilbao es mas que ilusionante caso de que ese compromiso sea cumplido,
    Mi peticion, como añadido a vuestra sugerencia, es que ese Parlamento fuese SINCERO, y digo sincero porque todos sabemos que lo 2.0 esta de moda, que la relacion bidireccional politico-ciudadano esta en boca de todos, que el efecto obama ha dado muchos votos en las ultimas elecciones americanas, pero todas estos factores comunicativos que nos puedan ofrecer los politicos, todas estas plataformas e participacion de las que podamos hacer uso para acercarnos a ellos, tienen que ser SINCERAS muestras de voluntad de escuchar al ciudadadano, y no meros actos de cara a la galeria, usados pr ellos para subirse al carro de esta moda de la paricipacion, con el unico objetivo de no queadarse atras con respecto a otros politiicos que si hacen uso sincero de ellos, o por mera imge publica de politico cercano cuando en realidad todo lo que se les pueda proponer queda en saco rato.
    Se que es posible, y que seria benefiioso para toda la sociedad, por eso solo les pido sinceridad a los politicos a la hora de hacer politika 2.0

  3. 04/01/2009 en 12:21

    Soberano : Social y políticamente, para la cual veo imprescidible :
    1.Integrar diferentes agentes sociales-económicos representativos. Cuando se recurre sistemáticamente al término “SOBERANÍA”, se olvida la Soberanía Social. Además las Soberanías tienden a ser naturalmente Soberanías Confluyentes.
    2.Definir un marco de “inter-operabilidad” legítimo entre los Parlamentos basado en la subisidieriedad, de abajo hacia arriba, y no de arriba hacia bajo, como sucede ahora. ¿Quien me representa a mí el Parlamento Vasco o el Español que da carpetazo a lo que se decide en el Parlamento Vasco? In Euskadi We can’t Pero podremos, estoy seguro.
    3.Establecer un mecanismo de Mejora Continua basado en la Democracia Participativa. Especialmente relevante puede ser a este respecto el uso de tecnología 2.0 para fomentar valores 2.0 : participación, prestación, coproducción, betaperpetuo….
    4.Establecer un verdadero contrato entre el representante y representado, quizás implantando el Derecho de Revocación y Mandato Imperativo. Democracia Representativa o Democracia Sustitutiva?
    Símplemente 4 ideas, espero que sirvan.Las tengo sintetizadas en el siguiente post de Oikoumene

  4. 04/01/2009 en 14:59

    No estoy de acuerdo en lo de pedagógico. Primero por principios: me niego a pensar que los políticos tienen alguna verdad que enseñarme, porque sería tanto como santificarlos como clase superior. Y segundo por pragmatismo y actualidad: mucho antes de que los parlamentarios vascos pudiesen enseñarle nada de participación a los vascos, tendrían que aprenderlo ellos.Y ese aprendizaje tendría que ser permanente, porque si afirmas que la sociedad cambia, también lo hacen las formas en que cada individuo decide participar cada vez.

  5. 04/01/2009 en 19:52

    Bastante de acuerdo con lo que dices aunque, como a M@k, me chirría un poco lo de pedagógico. No es lo mismo, “dar buen ejemplo” que “ser maestros”. Ojalá pudieran ser maestros, pero no es el caso, ni se prevé que sea, por lo que es mejor que se pongan en posición de aprender que en la de enseñar.
    Por lo demás, el Parlamento se disolverá en breve. Espero con ilusión la próxima legislatura. ¿Cuántos pasos daremos en ella hacia una democracia más cemocrática?

  6. 04/01/2009 en 20:56

    El parlamento se disuelve mañana lunes 5 😉

  7. 04/01/2009 en 22:21

    Pues a mí, el aspecto ‘Pedagógico‘ me parece fundamental; quizás la expresión “el Parlamento debe capacitar a la ciudadanía” sería más adecuada plantearla como “el Parlamento debe promover y facilitar la participación de la ciudadanía”.
    Para mí el aspecto “Pedagógico” debería comprender un conjunto de acciones dirigidas a que en la ciudadanía, desde las aulas escolares a los centros de día para pensionistas, se difunda la actividad parlamentaria y se vaya creando una cultura participativa, haciendo valer el derecho a participar en los asuntos públicos; claro está que para ello sería necesario disponer de cauces reales de participación, a través de los cuales se pudiera ejercer tal derecho. ¿No existe la polémica asignatura de “educación para la ciudadanía”?, ¿por qué no aprovecharla para ir creando una base ciudadana que crezca con el derecho a la participación? Quién sabe, lo mismo, igual que ya están aquí los “nativos digitales” llegue un día en que tengamos los “nativos participativos”… uff! esto me suena a ciudadanía hacker… (se me está yendo la olla).
    Por otro lado, en cuando a herramientas para la web 2.0 del Parlamento, recientemente he conocido una que bien empleada podría ayudar a potenciar las tres primeras líneas (transparencia, cercanía y participación): se trata de Debate Graph, una especie de wiki gráfica que he conocido a través de Mind-Mappers promovida por el Australian Cabinet Minister y la UK Prime Minister’s Office.
    Precisamente, en línea con la transparencia parlamentaria, en Andalucía se acaba de poner en marcha “una página web que recoge el grado de cumplimiento de los compromisos contraídos en el Debate de Investidura de la VIII Legislatura”. Según la nota de prensa esta iniciativa parte “del derecho que tiene la ciudadanía a participar activamente en la vida pública, con datos objetivos y no mediatizados por intereses particulares”; como decía el otro día en Twitter, lástima que sólo sea propaganda sobre los compromisos y no se admitan comentarios… no existe conversación.

  8. 05/01/2009 en 00:08

    Son los 4:09 mejor invertidos que puedo imaginar. Me ha encantado el discurso. Espero que veamos muchas cosas de las que dice.
    Yo también entiendo mejor lo de ejemplar que lo de pedagógico, pero lo que describes en el párrafo de pedagógico es esencial. Quizás no han de ser ellos los “maestros”, pero deben fomentar una cultura de participación ciudadana, quizas colaborando con agentes que estén más cerca del ciudadano (enseñanza, asociaciones…). De todas formas, se participa cuando crees que vale la pena. Es un pez que se muerde la cola.
    Añadiría algo a la lista: Promotor (la palabra no me gusta mucho). Promocionar proyectos que surjan de la participación de expertos ciudadanos en temas concretos y personas interesadas en desarrollar una solución para un problema. El parlamento podría ser algo así como una oficina técnica que impulsara, coordinara, incentivara, dinamizara y pusiera en marcha estos proyectos.
    La participacion también requiere concreción y cercanía para imaginar propuestas
    Si además luego se mide la eficacia, se publican resultados y se abre de nuevo el debate para la mejora continua, pues ya perfecto.

  9. 05/01/2009 en 11:31

    Se me olvidó. En un reciente post, Enrique Dans hablaba de las recientes experiencias del Parlamento del Reino Unido con Tweet Congress y Tweetminster y en generla el papel del microbloging . Me quedo con su última reflexión:
    “Una iniciativa que no garantiza realmente nada – se puede mentir, evitar contar determinadas cosas o incluso utilizarlo como coartada – pero que al menos intenta acercar la vida del político al ciudadano interesado en seguir
    En cualquier caso, si la tecnología, como en otros casos, es medio para la transformación de las instituciones en una clave más democrática bienvenida sea. (revisión de sus procesos obsoletos, simplificación, etc..)Aunque personalmente, como decía en en anterior comentario, creo que en la transformación de la institución de los Parlamentos, quizás de manera diferente a los Poderes Ejecutivo y Judicial, es clave una transformación mucho más profunda que incluso afecta a sus actuales cimientos, claro síempre bajo dos premisas, la de que el Parlamento es la institución de las conversaciones de nuestros otros-yo, nuestras proyección políticas en la sociedad y la segunda de que estas proyecciones no siempre reflejan nuestro yo-político, por lo que la participación directa en determinadas cuestiones es inevitable.

  10. 05/01/2009 en 18:18

    Sobre los rankings. Como digo en el post, la transparencia debe aplicarse tanto a los asuntos como a los parlamentarios. En esa línea, estoy de acuerdo en que se pueda conocer en qué iniciativas ha participado cada uno y cuál ha sido el sentido de su voto (hasta ahora es fácil saber lo que ha votado cada uno ;-). Sin embargo, no comparto lo de las faltas de asistencia. No me gustaría extender la cultura del control horario también al ámbito parlamentario.
    Sobre la sinceridad. A través de la web del Parlamento se debe posibilitar la interacción entre los parlamentarios y la ciudadanía. Cada parlamentario utilizará esos instrumentos de interacción cómo sepa, pueda y quiera. A la ciudadanía le corresponderá valorar lo que le parezca adecuado o útil y lo que no le guste. No hace falta una máquina de la verdad, la gente no es tonta.
    Sobre la soberanía del Parlamento. He intentado aclarar en el post que el alcance de este análisis se limita a las características que me parecen útiles de cara a dar un nuevo enfoque a la página web del Parlamento. Creo que la cuestión de su soberanía, su composición o su forma de elección, siendo tan interesantes o más, transcienden del propósito que tenemos planteado. Eso sí, seguro que los pasos que se den nos acercarán a nuevas metas más ambiciosas, pero empecemos por el principio y con humildad.
    Sobre la pedagogía. Posiblemente me haya explicado mal. No se trata de que los políticos o los parlamentarios den lecciones de democracia a la ciudadanía. Pero creo que sería bueno que el Parlamento promoviera la cultura y los valores democráticos (bien apuntado por drjordan y Odilas). Y, además, este objetivo deberá tener un espacio en su página web. Ya veremos, más adelante, quién enseña a quién o si, tal vez, el aprendizaje debe ser mutuo o, incluso, compartido.
    Sobre lo de promotor. Tal y como lo explica Odilas, esta función estaría relacionada con la eficacia, en la medida que facilitaría y pondría medios para que la iniciativa social resolviera problemas concretos. Y, por supuesto, también estaría relacionada con la participación, ya que promover proyectos es una forma de incentivar la participación. Merecerá la pena profundizar en esta idea.
    Muchas gracias a todos por vuestras aportaciones y por las referencias externas aportadas. Habéis conseguido mejorar sustancialmente el post inicial.

  11. 07/01/2009 en 23:31

    Iñaki, una duda…¿ Existe una Comisión Permanente de Nuevas Tecnologías en el Parlamento Vasco o algo similar? Saludos.

  12. 08/01/2009 en 14:24

    Excelente post. No sé si es el lugar adecuado para ello, pero me gustaría añadir un tema práctico respecto a la participación. Existe una figura que es el Derecho de Petición que hasta ahora no ha estado suficientemente regulada en el Parlamento, aunque es posible que el nuevo reglamento lo haya mejorado. Hasta ahora, cuando se presentaba una petición, ésta era derivada a una Comisión. El problema es que no estaba fijado ni el plazo ni el procedimiento de la respuesta. Sería necesario detallar ambas cuestiones y, aprovechando el viaje, añadir alguna posibilidad de petición electrónica, al estilo de las e-petitions al primer ministro británico.
    Por otra parte está Zabalik, que es una buena idea, pero que adolece de dos problemas: poca difusión y prácticamente nula respuesta de los parlamentarios. La herramienta podría dar más de si.

  13. 08/01/2009 en 19:59

    @Ioannes Xabier: no tengo ni idea si existe o no esa comisión. Lo siento.
    @Paul: el tema de las peticiones electrónicas se debería regular de la mano del derecho de petición. No sé si es sólo una cuestión reglamentaria o si requiere mayor rango legal. Esto me recuerda que tú mismo propusiste en este blog la posibilidad de hacer alguna propuesta sobre participación ciudadana que los partidos pudieran incorporar en sus programas para las próximas elecciones autonómicas vascas. Me lo miro.
    En cuanto a Zabalik, se trata de un sistema de difusión selectiva de la información en el que cada cual se apunta a los temas que le interesan. Yo creo que funciona muy bien y que tiene muchos suscriptores. Tal vez te refieras con tu comentario a Parte hartu, que efectivamente tiene poco movimiento y escaso compromiso de sus señorías.

  14. 09/01/2009 en 10:25

    Iñaki tienes razón, me refiero a Parte Hartu. El Derecho de Petición ya está regulado constitucionalmente y en el anterior reglamento de la Cámara Vasca. En todo caso, supongo que haría falta algún medio de identificación electrónica para hacer peticiones a través de la web; sería lo único nuevo a crear. Otra posibilidad es que sólo se requieran algunos datos que sean validados a posteriori, para poder facilitar la participación.

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