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Urgente: transparencia radical en las organizaciones políticas

01/02/2013

4107345124_d21a01e0a8_qCuatro profesionales que hemos trabajado en asuntos de transparencia (Marc Garriga, Carlos de la Fuente y yo mismo, más una persona anónima) acabamos de publicar una carta abierta a todos los partidos políticos, en la que proponemos una vía para alcanzar la transparencia radical y acabar con la corrupción. No es necesario explicar que se trata de una situación urgente.

Os solicito que nos ayudéis, de estas maneras:

– firmando la petición que hemos formulado en Change.org

– completando y debatiendo nuestras ideas, aquí mismo o en vuestras redes

El texto completo, en Change.org.

Lo copio también aquí, a continuación:

Una fórmula para que los partidos abran sus datos

Carta a: Mariano Rajoy, Alfredo Pérez Rubalcaba, Artur Mas, Cayo Lara, Rosa Díez, Laura Mintegi, Andoni Ortuzar, Yolanda Barcina, Oriol Junqueras y todos aquellas cabezas del resto de los partidos políticos con representación o con aspiraciones a tenerla.

Existen ejemplos de transparencia en algunas administraciones de España, pero no existe ningún ejemplo en este país sobre transparencia real en los partidos. Esta carta no busca criticar, tan sólo construir. Esta carta no va dirigida a los órganos intermedios ni a los tesoreros ni a los cargos intermedios de los partidos. Esta carta va dirigida a los únicos que pueden hacerlo: los líderes. Nos consta que un alto porcentaje de los políticos ni son corruptos, ni entregan su vida a la política por llenarse los bolsillos, pero los hechos de algunos han llevado a la desafección y el hartazgo de la sociedad. Señores y señoras responsables, si quieren hacer algo de verdad aquí va un consejo: dejen de excusarse, de declaraciones, de parcheo y de márketing.

Aquí va una humilde propuesta, ideada por cuatro personas con experiencia en poner en marcha medidas de transparencia. Esperamos, además, que esta propuesta sea mejorada y completada por otras personas. Sólo ustedes pueden asumirla. Hagan algo ya. Escuchen, busquen, comparen, aporten y, si encuentran algo mejor, ejecútenlo. No nos merecemos ni un solo día más sin transparencia real.

Hoy no vamos a pedir una buena ley de transparencia. No podemos esperar a que llegue y, además, no queremos que os sirva de excusa. No vamos a hacer un análisis de la situación, ni vamos a buscar culpables, no es nuestra intención. Hoy sólo vamos a proponer, vamos a bajar a lo práctico, lo real, lo que no necesita de acuerdos ni de plazos, tan solo de su voluntad. En su mano está tomar rápido la decisión y ejecutar. Tampoco es un brindis al sol, por nuestra trayectoria trabajando para lo público sabemos que se puede hacer, y en muy poco tiempo. La pregunta es única: ¿quieren o no?

Aquí va nuestra humilde idea:

Objetivo: una cirugía a fondo que extirpe los focos de corrupción en los partidos y que resetee el sistema para poder implantar una transparencia radical que devuelva legitimidad a las organizaciones políticas.

Alcance: los partidos y todas las organizaciones que les rodean, siempre que se financien, total o parcialmente, con fondos públicos.

Paso 1: desenmascarar la corrupción existente e instalar una cultura de tolerancia cero.

1.1. Antes de transparentar los partidos, hay que limpiar y reciclar. El partido deberá realizar su propia depuración interna, mediante una investigación en la que participen algunas personas independientes y que saque a la luz irregularidades. Sabemos que no saldrán todas, pero será ejemplarizante que el propio partido denuncie conductas que ocurren en su seno. Habrá que exponer nombres y apellidos. Flaco favor hacen los compañeros o jefes que tapan a los suyos o atacan a los adversarios sólo por hacer demagogia y electoralismo. La justicia se dedica a depurar responsabilidades, ustedes se deben dedicar a levantar sus alfombras. Cada uno la suya.

1.2. Instalar un estado de tolerancia cero. Describir exhaustivamente las conductas no permitidas y dejar claro que se actuará con la mayor contundencia contra cualquiera que las ejerza. Hará falta el máximo liderazgo para comunicarlo a todas las personas del partido y a los sectores empresariales que suelen verse implicados.

Paso 2: Implantación de un sistema de información exhaustivo y apertura del mismo en forma de open data.

2.1. Un buen nivel de digitalización facilita una transparencia real. Para empezar, habrá que analizar los procesos y flujos de información, ver en qué sistemas de información residen, cómo se procesan, … y proponer un sistema eficiente que sirva para gestionar mejor la información que posee el partido. Ese sistema de información nacería con la perspectiva “open” desde el inicio. Esto es, el sistema tiene que proveer que toda la información sea publicable en abierto, como open data.

2.2. Habrá que implantar a partir de este momento una forma de recabar y digitalizar los nuevos datos para que, según sean procesados, también sean publicados en abierto siguiendo la misma base.

2.3. La sociedad podrá ejercer así su función de control. Para ampliar la base social capaz de entender la información y de formarse opinión, habrá que realizar también acciones que faciliten el consumo de los datos: visualizaciones, contactos con sectores sociales para provocar un consumo constructivo, formación a periodistas, …

Y, ¿de qué datos estamos hablando? Como mínimo:

– La financiación del partido. Desgranar y detallar todas las vías y cantidades.

– Los presupuestos y el gasto real. La contabilidad analítica de la organización.

– El número de afiliados y sus aportaciones, geolocalizadas, y cuantificadas por grupos.

– Las aportaciones de los cargos electos (con nombres propios).

– El patrimonio de los cargos electos.

– Las cantidades de las aportaciones o donativos privados sin incluir datos sujetos a protección de datos personales.

– El número, los nombres, los CV, y sueldos de los cargos electos y asesores públicos en las diferentes instituciones.

– El número, los nombres, las funciones y las retribuciones y sueldos de los cargos orgánicos del partido.

– El número y las monografías profesionales de los trabajadores del partido.

– Las dietas detalladas.

– Los gastos del mantenimiento de las oficinas y sedes.

– Los gastos detallados de los actos y de las campañas electorales.

– Los patrocinios o subvenciones aportadas y recibidas.

– Las contrataciones realizadas a servicios externos. Y a partir de ahora recoger y publicar los nombres de los proveedores con previo aviso.

– El inventario y los bienes adquiridos. El patrimonio.

– Número de asistentes a congresos, conferencias, ejecutivas, juntas, o reuniones públicas y si tuviesen votaciones o resultados publicar actas y acuerdos o compromisos adoptados.

– La agenda de los cargos electos.

– Las relaciones familiares entre cargos electos

Conclusiones:

Necesitamos más política, no menos política. Sin embargo, algunos políticos y sus actitudes, están consiguiendo que hacer política sea cuanto menos sospechoso y para nada elogiable.

Vemos cómo la clase política actual sobrevive al amparo de la especulación informativa. Para muchos de ellos, aun sigue siendo cierta la máxima de “la información es poder”, sin darse cuenta que la sociedad actual da la espalda a esos esquemas caciquiles de especulación informativa. La sociedad del siglo XXI comparte, crea y construye al margen de los caducos esquemas establecidos.

Observamos que la no transparencia y falta de objetividad está conduciendo a la sociedad a ser mero espectador del cansino debate político que conlleva la deslegitimación total del buen hacer político. Esta sociedad quiere debate político constructivo y exige una evaluación continua de la acción política.

Pensamos que la Ley de Transparencia debe reconocer de una vez por todas el derecho fundamental de la ciudadanía al acceso de TODA la información. La excepción no debe ser la norma. Toda institución sujeta a derecho debe tener la obligación de hacer públicos datos que permitan una evaluación básica de la acción política y la gestión pública por parte de terceros. Es fundamental la inclusión de los partidos políticos en el ámbito de aplicación de la Ley para preservar el valor de la participación democrática.

Proponemos que los responsables políticos pierdan el miedo a la transparencia y a la evaluación continua por la buena salud democrática de este país. Deseamos que este sometimiento a la voluntad ciudadana sea extensible a todos los órganos de especial relevancia para las personas: administración pública, partidos políticos, órganos de control, bancos y todas aquellas entidades privadas cuya actividad repercute en el día a día de las personas.

La situación es insostenible, estamos en un punto que la ciudadanía ha perdido la presunción de inocencia de la clase política, por ello es necesario dar este paso hacia la transparencia radical para poner al frente de los partidos a los políticos honrados, que son mayoría. Y, sobre todo, porque los ciudadanos nos lo merecemos hoy, no mañana no pasado, no después de no se sabe qué pactos o leyes. Hoy, si quieren, pueden. Son decisiones individuales que demostrarán quién merece nuestra confianza.

Autores del documento:

Carlos de la Fuente @carlosdlfuente

Experto en Tecnologías de la Información y especialista en Open Data, ha participado en la mayoría de las Iniciativas de apertura de datos entre ellas el Catálogo Nacional de Datos de España, las iniciativas de Navarra, País Vasco o Cataluña entre otras.

Alberto Ortiz de Zarate @alorza

Especialista en Gobierno Abierto. Ex-director de atención ciudadana del Gobierno Vasco, puso en marcha Open Data Euskadi. Miembro de la junta de la Open Knowledge Foundation Spain. Cofundador de “Administraciones en red”.

Marc Garriga @mgarrigap

Experto en apertura de datos (Open Data) y en Gobierno Abierto. Ha participado en varias iniciativas nacionales e internacionales en el ámbito de la transparencia y la apertura de datos. Miembro de la junta de la Open Knowledge Foundation Spain. Miembro fundador de la Xarxa d’Innovació Pública. Editor del blog “Caldo Casero”.

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  1. Luz Naredo Camino
    02/02/2013 en 00:23

    Me parece brillante la iniciativa y desde ya la apoyaré donde haya menester, tanto en mi lugar de trabajo que es una administración pública como en el partido político en el que milito que es el Psoe
    La democracia se alcanza con más democracia y no con menos, así que necesitamos más POLITICA y menos corrupción, necesitamos más transparencia y claridad para que se vea donde hay limpieza y donde no

  2. 03/02/2013 en 14:27

    Loable iniciativa, Alberto, espero que tenga mucho éxito. De hecho veo que vais por 500 firmas. Enhorabuena

    Este mensaje es para comentarte que he leido la propuesta, que el objetivo me encaja, pero no la via. Creo que YA hay que pasar de firmar manifiestos, de buscar la coherencia en los dirigentes políticos actuales instalados en el oportunismo inhabilitante y que la realidad conocida es de tal crudeza y tal indignidad que las buenas intenciones del manifiesto, son solo eso, buenas intenciones.

    Habláis de transparencia radical y acabar con la corrupción, de cirugía total. Mucho palabro dirigido a aparatos de organizaciones asentadas en prevendas del pasado. Ni el ridículo de aparecer en apuntes mafiosos en largas listas les mueve un milímetro de sus poltronas.

    Loable iniciativa repito, que seguro que el tiempo permitirá materializar. No obstante, a mi YA me urge y me quema lo suficiente como para apoyar aquellas iniciativas mas pequeñas pero directas, en espacios colectivos y que no son de los políticos

    – En la calle, que todavia es de la ciudadanía
    – En la red, en iniciativas de datos abiertos a través de la recopilación desde la comunidad digital, como http://www.sueldospublicos.com/ , cuya lectura escuece y espero que a alguno le mortifique

    Bueno, Alberto, ahora que no nos veremos en Lakua, espero que coincidamos más, quizás en calle y seguro que la red.

  3. Iñaki Ortiz
    03/02/2013 en 15:59

    La verdad es que lo que me pide el cuerpo en estos momentos se aproxima bastante a lo que propone Ana en su comentario.

    Creo que, más que una transparencia radical, lo que toca es un cambio radical del modelo. Porque si ellos ponen y quitan a los jueces, si ellos designan a los miembros de los órganos de control, ¿para qué sirve tanta regulación de la Señorita Pepis?

    ¿Cómo sabemos que son ciertos y completos los datos que publiquen los partidos? ¿Quién va a controlar la veracidad y la completitud de esa información?

    También Rajoy va a publicar su declaración de la renta (ya está publicada su declaración de bienes en la web del Congreso) y el PP va a auditar su contabilidad. ¿Y qué?

    Es triste, pero les doy más credibilidad a los papeles de Bárcenas que ha publicado El País. ¿Cómo voy a confiar en ellos?, si he escuchado por la tele las grabaciones de las conversaciones de Camps y Costa con “El Bigotes” y, después, he tenido que comulgar con una sentencia absolutoria.

    Seguramente, mientras les tengamos que aguantar, será mejor exigirles y obligarles a actuar con transparencia. Pero ahora mismo lo que quiero no es que sean transparentes. Lo que quiero es que se depuren responsabilidades y que bajen la persiana.

    • 03/02/2013 en 17:01

      Sí, todos estamos calientes. Sin embargo, tal como dice David de Ugarte, probablemente no ha habido un aumento repentino de corrupción, sino una fractura grave en la élite de poder española. Se nos pasará el calentón y todo se resolverá, si acaso, con algunas dimisiones. Quizá con alguna condena judicial para apaciguar ánimos.

      Pero la corrupción es mucho más que Bárcenas, es un verdadero sistema de reparto de beneficios. Por eso en nuestra propuesta entendemos dos fases: limpieza y prevención. Primero hay que limpiar y después establecer un sistema que haga mucho más difícil la corrupción.

  4. Carlos de la Fuente
    03/02/2013 en 20:42

    Imaginad unos partidos políticos publicando datos (veraces o no?) sobre su actividad política: militancia, financiación, gastos, cargos y responsabilidades, etc. Imaginad que la militancia y simpatizantes de los partidos son capaces de ejercer la natural evaluación de la acción política propuesta. Imaginad que en este país somos capaces de hacer política creativa y no destructiva en base al “y tu mas”. Imaginad… No seria posible dar un pequeño paso adelante? otros lo han hacho y no pasa nada. Es natural. Un ejemplo de transparencia del país que no es precisamente el paradigma de la participación, paro ahí está: http://www.opensecrets.org

  5. 14/05/2013 en 11:33

    Ya que dirigís la carta sólo a los líderes, Laura Mintegi no es líder de ningún partido; aunque encabece una coalición (EH Bildu), ella sigue siendo independiente, y ha manifestado públicamente que no forma parte de Sortu. Este partido (si es que os queréis dirigir a él) dejó vacante su secretaría general en su congreso fundador, gesto que parece indicar que tal puesto de líder del partido corresponde a Arnaldo Otegi, que está preso.

    • 14/05/2013 en 16:39

      A quien corresponda, entonces. Lo mismo nos da enviar la propuesta a un/a líder que a un órgano colegiado.

  6. jose maria
    30/05/2013 en 15:06

    tengo dos objeciones:
    1) afiliados. Primero porque me da bastante igual si un partido tiene 50 o 50 mil afiliados. Segundo porque por suerte, conseguimos en democracia que nadie pueda ser obligado a declarar su afiliación política. Solo os faltaba añadir pedir nombre y apellidos de los afiliados :). Un partido político es mucho más que sus afiliados, es un vertebrador de la participación ciudadana a través de muchas actividades e interacciones, no de reuniones en la sede. Reduciria a declaración de numero total de afiliados -no se si en notario o con similar marchamo de veracidad- , y cuota media/ o a pagar por cada afiliado, e ingresos anuales por cuotas de afiliados. Ahi si que se evidenciaria la diferencia gastos/ingresos propios.
    2) curriculums. Parece que quedó como poso lo de ‘es intolerable que un electricista llegue a ministro’, que tanto agradó a la malidicencia nacional con un ministro que se llamó Corcuera, creo. A mi me parece estupendo, ya que me da igual que sea electricista o master en… uf,por cierto, cuantos títulos tenian todos los que nos han llevado a este desastre??. Confundir democracia y meritocracia parece el deporte nacional, que lleva al desaguisado de que solo es posible ‘el gobierno de los mejores’. Mire usted, pues no. Yo no quiero el gobierno de los mejores, quiero el gobierno de los que me de la gana y que si no cumplen mis expectativas pueda poner a otros. De la mayor animalada que he leido por ahí es ‘que un político tenga que tener obligatoriamente minimo estudios universitarios’. de ahí a la carrera -o grado- de político profesional hay un paso. Eso no es democracia, es otra cosa.

    • 30/05/2013 en 15:27

      José María, el dato del número de afiliados de un partido es interesante, independientemente de lo que cada cual opine sobre la relevancia del esta cifra. No es un dato que sirva para conocer la afiliación de nadie. En cambio, es un denominador de muchos índices.

      En cuanto a los currículos, pasa un poco lo mismo. Comparto contigo que la meritocracia no se alcanza en las aulas, pero la ciudadanía tiene derecho a saber de manera fehaciente la formación y experiencia de los cargos electos y, después, a elegir con el criterio que crea más conveniente.

      • jose maria
        30/05/2013 en 19:04

        De acuerdo, el datos es interesante. Pero ¿geolocalizadas, segmentadas por grupos?. En fin, no lo veo. Y sobre curriculums… de verdad es un dato de interés para los ciudadanos el curriculum de la compañera que atiende la centralita en Génova?. No se, parece un poco raro, no?.
        en todo caso, es una cuestión de matiz, detalle y precisión que no desenfoca el acuerdo básico.

  1. 01/02/2013 en 13:09
  2. 05/02/2013 en 12:57
  3. 05/02/2013 en 19:45
  4. 30/04/2013 en 10:46
  5. 30/05/2013 en 09:13
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