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Sobre la gestión de la información en los servicios sanitarios


Recién salido de un mini-internado en un centro sanitario, con motivo de una operación de mi padre, quiero compartir en este blog, que empieza a ser ya como mi segunda casa, algunas reflexiones relacionadas con la gestión de la información (o, mejor dicho, con su no gestión) tal y como la he percibido.

La utilización de los servicios sanitarios produce, muchas veces, la maravilla de curarse, pero lleva asociadas, casi siempre, molestias e incomodidades. Es algo que se asume. Lo que fastidia es que estas molestias e incomodidades (a veces, sufrimiento) se vean aumentadas innecesariamente por cuestiones tan pedestres como la mala o nula gestión de la información y de su comunicación a las personas que, en ese momento, la necesitan intensamente.

Esta experiencia me ha recordado otras, también del mundo sanitario, que Julen ha contado en su blog.

Pero vayamos al asunto.

Concretamente he echado en falta haber dispuesto de información en los tres momentos siguientes:

Ingreso en el quirófano

Estamos en la habitación el paciente y los familiares, viene un celador y se lo lleva. Nadie sabe si va a ser para media hora o para cuatro horas. ¿Qué hacemos? ¿Dónde esperamos? ¿Nos vamos o nos quedamos?

Obtenemos la información por canales informales y podemos, así, organizarnos. ¿Tanto costaba informar sobre este sencillo dato?. Bien que la duración de una operación no sea exactamente predecible, pero se puede dar una orientación que sirva cuando menos para reducir la ansiedad en el entorno del paciente.

Se alarga la cosa

Habíamos obtenido el dato por canales informales, pero de una fuente muy fiable. Hacia la hora prevista, los familiares volvemos a la habitación. Y la cosa se alarga. Al principio, se percibe como algo dentro de lo normal, pero poco a poco las moscas empiezan a revolotear por detrás de las orejas. Autogestión de la ansiedad.

Finalmente, el mismo celador de antes nos lo devuelve sano y salvo, con algunos tubos de propina. Nos dan una indicación: “ahora vendrá el doctor a informarles”.

El doctor se demora

Cuando nos anunciaron la esperada visita del doctor, todos pensamos que la cosa sería inminente. Pero el tiempo pasaba y no aparecía nadie. Bueno, la gente tiene que hacer cosas. Incluso, cuando le operan a un familiar. Aunque sea su padre. Y el personal del centro no sabía nada: “estará operando”.

A las 10:30 horas de la noche, después de tres horas de finalizada la operación, se produce la esperada visita y, la verdad, para decir bien poco. Más o menos, que la cosa había ido bien y que habría que esperar al día siguiente para ver como evolucionaba. Pues, casi, nos podía haber dado la información el celador y habríamos estado más tranquilos durante esas tres horas.

Paso por alto alguna respuesta irónica del doctor, fuera de tono desde mi punto de vista, a una altura de la jornada en que los ánimos no están para filigranas, pero, bueno, supongo que él también estaría cansado.

¿Tanto costaría?

Por cierto, que los problemas con la gestión de la información no se han limitado a las comunicaciones externas. Nos dieron un papel con las instrucciones para el post-operatorio, entre las que se incluía la de no tomar café durante los días siguientes a la operación. ¿A que no adivináis qué le han puesto hoy a mi padre para desayunar?

Bueno, la enfermera flipaba, ella no conocía esas instrucciones. Tampoco le parecía muy importante lo del café. Pues si no es importante que no nos mareen. ¿Cómo sabemos cuáles de todas las indicaciones son las importantes?

En fin, lo principal es que la operación fue bien y mi padre evoluciona estupendamente. Todo lo demás son cosas secundarias.

De acuerdo, el principal objetivo de los servicios sanitarios es curar, pero tampoco estaría de más, cuidar otros aspectos que tienen que ver con el servicio a las personas.

Ah! Pero esta vez no le podemos echar la culpa al Administranio. Era un centro privado ;-).

  1. 19/03/2006 de 13:11

    Podríamos abrir un wiki dedicado en exclusiva a malas prácticas en la información sanitaria. Probablemente conseguiríamos más entradas que la wikipedia.La más impresionante que haya vivido, fue la de ese auxiliar del Hospital de Cruces que despertó a mi hermana, la mañana después de la noche en que parió trillizos prematuros, para informarle de que dos de los fetos, debido a su escaso tamaño, habían sido desechados, pero que había un tercero sobre el cual tenía que decidir si enterrarlo o incinerarlo. ¿Necesitaba aumentar el espanto de esa manera? \”Lo siento, pero es parte del protocolo\”. Espero que todo vaya bien, Iñaki.

  2. 19/03/2006 de 13:11

    Se me ponen los pelos como escarpias con estas cosas. Creo que no voy a descubrir ahora que las personas nos curamos no sólo a partir de la química o la cirugía que nos enchufan sino también a partir de la forma en que asimilamos un tratamiento, fisiológica y psicológicamente. Lo de la información en mis contactos con hospitales es demencial.Creo que la fuente de información principal con la que se manejan los pacientes y sus familiares es cualquiera menos la del personal médico. Celadores, enfermeras de rosa o de azul o el tipo de los periódicos son fuentes más habituales. Lo del tipo de los periódicos no es broma; en una ocasión un celador nos indicó que le preguntáramos a un chico que vendía periódicos en el Hospital de Cruces porque seguro \”que él lo sabía\”. Y es que la gestión de la información a pacientes y familiares es una medicina de tanto valor como la que se suministra a través de fármacos. Yo sigo sin entender que esto siga así. Me gustaría escuchar a otros pacientes y otros familiares hablar bien de la información que reciben, pero creo que todavía no los he encontrado.Mi madre desconfía cada vez de le dan medicamentos y lee de arriba a abajo las contraindicaciones porque en su día tuvimos un serio problema con mi padre a cuenta de una medicación equivocada. Yo soy bastante confiado en mi vida normal, pero desde luego que si tengo que desconfiar en algún sitio, será en un hospital.Claro está que luego te dicen eso de que, por ejemplo, Cruces tiene los mejores recursos, materiales y humanos. Ya, espero que esto salve el asunto, técnicamente hablando, porque todo el envoltorio que lleva alrededor es bastante descorazonador. Así que, Iñaki, me alegro que todo vaya bien, que es lo que importa, a pesar de esas innecesarias chapuzas.Un saludo,Julen

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