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El futuro de la Atención Primaria: vuelta a los valores fundacionales

16/02/2009

la atención primaria del futuroEncuentro en la revista online e-RAS (excelente revista, pésimo nombre) un dossier con distintos documentos que abordan la problemática de la Atención Primaria, bajo el título “La Atención Primaria en España, ¿reforma o cambio de modelo?“. La recopilación merece ser etiquetada por todos vosotros para poder recuperarla una y otra vez.

No estoy de acuerdo con algunos de los puntos de vista que se muestran, pero todos son relevantes. En cambio, se echa en falta la perspectiva ciudadana. Cada vez más, se hace necesario que la voz de la ciudadanía suene alta y clara. No es fácil decir quién podría ejercer de altavoz, teniendo en cuenta que los usuarios de la Sanidad pública no hablan con una única voz, ni se sienten unidos por algún tipo de corporativismo. ¿Es tiempo de ejercer el lobby ciudadano?

Seguramente, mejor que el lobbyismo será la participación ciudadana en cada comunidad sanitaria. Pero, primero, tendrá que producirse y, después, alguien tendrá que escribir su historia.

Hoy quiero llamar la atención sobre uno de los documentos que recopila e-RAS: “La atención primaria del futuro” (PDF, 175KB), publicado por FADSP (Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública). Se trata de un documento muy recomendable, que hace un análisis que creo acertado, en tono positivo y transformador. Además, aunque se nota que sus redactores son profesionales sanitarios, hace un meritorio esfuerzo por poner a la ciudadanía en el centro. Y, esto es más raro, está bien escrito.

Hay que leer el documento. A manera de aperitivo, diré que en él manifiestan que la Atención Primaria está en crisis (en eso parece que hay consenso) y proponen una vuelta realista y no nostálgica a los principios de Alma-Ata, como antídoto a los excesos de los años 90:

En los 90, los recortes presupuestarios y las políticas de ajuste trajeron la desinversión, la introducción de criterios gerencialistas en la medición de la actividad y el abandono de las referencias comunitarias.

Proponen abandonar la hipergestión como centro del sistema y volver a

la defensa y mejora del Sistema Sanitario Público, con financiación, gestión y provisión públicas, que garantice la calidad y la satisfacción de las necesidades de salud de la población y la equidad, así como el desarrollo de la participación comunitaria y de los instrumentos de control democrático en la toma de decisiones del sistema por parte de ciudadanos y profesionales.

Las grandes cuestiones a resolver son:

  1. Suficientes recursos: España es el país de Europa en el que los médicos de AP menos tiempo dedican a sus pacientes por visita, y las actividades comunitarias son apenas testimoniales.
  2. Flexibilidad organizativa: el sistema es demasiado rígido en su estructura organizativa, y no acepta las aportaciones de sus empleados y usuarios en la mejora de su funcionamiento .
  3. Información para la acción: es necesario elaborar otros indicadores asistenciales, identificar la variabilidad injustificada, favorecer la medición de procedimientos que mejoren la actuación ante problemas de salud prevenibles e identificar la yatrogenia potencial.
  4. Mejorar la capacidad resolutiva de la AP: los médicos generales/de familia tendrían más capacidad de resolución si se les ofrecieran las facilidades diagnósticas y de interconsulta de la denominada consulta única.
  5. Disminuir las cargas burocráticas: parece increíble que se siga manteniendo el sistema de receta actual, la petición de volantes de interconsulta para revisiones o la renovación de documentos de baja laboral y otros formularios impresos .
  6. Liderazgo en los puestos directivos y unidad en la respuesta profesional: por una parte, los nombramientos para puestos de gestión, o de semigestión, obedecen a razones políticas antes que profesionales y, por otra, se produce un enfrentamiento por causas corporativas entre las propias sociedades científicas de la AP.
  7. Promoción profesional: la acreditación profesional debe ligarse a ofertas apropiadas de formación por parte de la institución, en horario y con recursos propios de ésta, y afectará a todos los profesionales del SNS, no sólo a los de atención primaria; la acreditación se basará en criterios objetivos y consensuados.
  8. Favorecer la investigación: en España está especialmente desatendida la investigación en Atención Primaria y deberían emprenderse varias medidas; la primera de ellas: crear departamentos universitarios de atención primaria.
  9. Control y participación profesional y de la comunidad a todos los niveles: un sistema que comparta la producción de servicios curativos y preventivos con programas de promoción de salud necesita de dispositivos de relación más complejos, flexibles y bidireccionales con las personas que atiende.

Las Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública hablan claro y proponen soluciones. Sospecho que volveremos sobre estos debates una y mil veces, siempre que queráis conversar.

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  1. 16/02/2009 en 23:36

    Al final, el diagnóstico y las recetas de la mayoría de las organizaciones tienen mucho en común y, si son públicas, más. El liderazgo, la participación, la flexibilidad organizativa, la información, la capacidad resolutiva, son ingredientes necesarios para el buen funcionamiento de cualquier organización.
    Me alegro de que también en el mundo sanitario haya gente que se preocupe por la buena salud de los servicios públicos.

  2. 17/02/2009 en 06:54

    ¿El diagnóstico y las recetas? Veo que te has contagiado del vocabulario sanitario 🙂
    Me parece muy interesante que empiece a debatirse acerca de si la hipergestión es el único futuro de la gestión pública. Como explica Jorge Fernández: “Se quiere mejorar el outcome del sistema optimizando cada uno de los procesos”. Ese es un comportamiento obsesivo-compulsivo tan condenado al fracaso como el de Sísifo.
    Hay que concentrarse en los puntos negros del sistema y volver a colocar al ciudadano en el centro. Como dijo alguien en un post reciente: “hacia la medicina basada en la experiencia… de los pacientes”.

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