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Votar no es de sabios


Julen, desde su taller artesano, nos ordena que nos leamos el artículo de Joshua Porter: “Shouldn’t the Wisdom of Crowds lead to better politicians?” Tus órdenes son deseos para mí, así que lo he devorado y aquí tenéis el producto de mi digestión.

Porter contesta a la pregunta con un argumento del que sólo comparto la segunda mitad. Parece que, puesto que “votar en una democracia es agregar sabiduría individual”, hay que presumir que el resultado de un proceso electoral debería producir el mejor de los resultados posibles. Sin embargo, la mayoría de las democracias actuales no producen decisiones sabias, porque carecen de las condiciones necesarias, a saber: diversidad, independencia y descentralización.

Tiene razón en esto último y además es muy perspicaz señalando cuáles son esas condiciones, pero yo me he quedado atascado río arriba.

La propia pregunta -¿no debería conducirnos la Sabiduría de las Masas a tener mejores políticos?- sólo se sostiene por el apoyo de una deficiente definición de las Wise Crowds. En un post anterior, Joshua Porter afirma lo siguiente sobre lo que considera la idea más crucial de la Web 2.0:

The Wisdom of Crowds is not about group decision making. It’s about aggregating individual decisions

Esta definición es tan atractiva que parece correcta, pero contiene un océano de ambigüedad. Comencemos por lo que tiene de bueno.

Como ya he dicho en otro momento, “no hay nada tan frustrante como las experiencias habituales de toma de decisiones colectivas”. De hecho, cada poco me ronda la tentación de escribir un artículo que se titule “contra el trabajo en equipo“. Esas reuniones inacabables donde algunas personas divagan interminablemente, mientras otras no consiguen ser escuchadas, y en las cuales la decisión final se toma por agotamiento, no sólo no aprovechan la sabiduría del grupo, sino que suelen dar lugar a decisiones triviales y poco innovadoras. En cambio, James Surowiecki y, a su rueda, Joshua Porter, nos proponen un sistema donde las aportaciones individuales no se disuelven, sino que se agregan. De esta manera funcionan Linux y la Wikipedia. En lugar de sentarme a una mesa y tratar de obtener unos minutos para hablar, entro en un wiki cuando mejor me conviene y dejo mi aportación, que otros se encargarán de completar, mejorar, deformar, eliminar, discutir o maquetar, bajo el amparo de la ética hacker. Como las conversaciones de la blogosfera, donde un medio profundamente narcisista, gracias al establecimiento de redes tupidas, hace emerger conocimiento colectivo de primera calidad.

Hasta aquí, todo bien. Pero Porter afirma algo más: que la Sabiduría de las Masas se aplica a la toma de decisiones. De ahí es de donde procede la pregunta acerca de por qué los resultados de las votaciones no son tan sabios como debieran. Pues bien, la votación es cualquier cosa menos una actividad de las Wise Crowds. Tomemos como ejemplo la consulta acerca de la Constitución europea. Cada individuo podía votar a favor, votar en contra, votar en blanco, entregar un voto nulo o abstenerse de votar. ¿Qué sabiduría podíamos aportar ahí los individuos? Si agregas manzanas, tendrás muchas, pero nada más. La democracia representativa tiene la tendencia a sentirse muy orgullosa del simple hecho de que los ciudadanos votemos en las elecciones, pero, como dice Enrique Dans, “Una vez que tengo tu voto, ya tengo todo lo que quería de ti. Ahora, cállate y no molestes” .Votar en una democracia NO es agregar sabiduría individual, simplemente es mover bolas en un ábaco.

La Sabiduría de las Masas no se expresa en el momento de la toma de una decisión, sino en los momentos anteriores, en el debate previo, puesto que su capacidad de agregar se refiere a la creación de conocimiento. Puede enriquecer la reflexión de los votantes, puede dar voz a ideas minoritarias que son dignas de ser consideradas, puede facilitar el consenso a través de mecanismos similares al Delphi. Puede producir también una maravillosa diversidad de respuestas que no merece la pena homogeneizar. Como resultado de ese rico debate, puede obtenerse una mejor decisión, pero el propio mecanismo de decisión al final será uno de dos: la decisión de unos pocos, o la suma de votos.

Por eso, el eVoting me deja frío, mientras que me pongo caliente con la eDemocracy, entendida como una manera de conseguir legitimidad política mediante el aumento de la capacidad de participación de la ciudadanía en las decisiones públicas.

Volvamos a examinar los tres principios que, según Porter, son necesarios para que las masas agreguen sabiduría. Son aplicables no sólo al sistema político, sino a otros entornos. En mi caso, tengo la cabeza puesta en la participación ciudadana y en la participación de los empleados públicos.

  • Diversidad: cuanto mayor sea la diversidad de ideas, mayor será la probabilidad de que alguna de ellas sea óptima. Cuando el entorno cambia radicalmente, algunas de nuestras personas diversas tendrá la clave de la adaptación.
  • Independencia: capacidad de las personas de no dejarse influir por la masa, de no obedecer, de afirmar una idea contra viento y marea cuando se trata de algo que conocemos bien, capacidad de discrepar lealmente.
  • Descentralización: no generalizar las soluciones, sino realizar la toma de decisiones de forma local, dejando que las personas más cercanas al problema sean quienes lo resuelvan.

Espero que este blog obtenga un aprobado en estas tres asignat
uras y que contribuya, tontería a tontería, hasta la gran sabiduría final.

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  1. 04/05/2006 a las 23:27

    Gracias, m@k.Yo diría que, entre la democracia liberal representativa y la pura asamblea existe, al menos, otra opción, a la que hemos llamado, (siguiendo a Joan Prats, el cual sigue a…)republicanismo cívico. No se trata de que todas las personas participemos en todos los asuntos, sino de que las decisiones se descentralicen hasta el nivel más cercano a la base. Se trata de que las decisiones sean nuestras. De esos veinte asuntos que dejaría el Gobierno en mi buzón, a mí sólo me interesaría uno de vez en cuando. A ti te interesaría otro diferente. Y tendríamos la oportunidad de trabajar con otras personas interesadas en buscar la solución. El uso de herramientas como el wiki permite que ese debate se haga optimizando ese recurso escaso: el tiempo. Qué te voy a decir, lo que no es pragmático es que elijamos cada cuatro años a un partido que no nos representa, para que un elite imponga sus criterios y los demás les obedezcan. Respecto a lo que dices de los blogs, te diré que tenemos visiones muy distintas. La riqueza de la blogosfera está en eso que tú le criticas: \”millones de blogs dicen prácticamente lo mismo\”, \”gorroneándoles a los creadores originales\”. Tienes razón en que los blogs no son mamíferos, son más bien himenópteros. Un blog, por sí solo, no es nada, como no lo es una hormiga. Pero de una red densamente enlazada, fuertemente redundante, compuesta de elementos relativamente estúpidos, puede emerger un comportamiento complejo, rico y que está crando y difundiendo conocimiento de una manera antes nunca conocida.

  2. 04/05/2006 a las 23:27

    Interesantes reflexiones. Por mi parte, decir que no estais más que vivificando el debate entre democracia representativa y asamblearia. Sin duda, la segunda es mejor opción para las comunidades pequeñas (sea de la índole que sean) no jerarquizadas. Sin embargo, con las comunidades más grandes, se hace esencial, determinante y en última instancia muy limitante, un factor que apenas aparece en las asambleas donde participa todo el mundo para decidir algo inmediato: el tiempo. No me refiero al tiempo para ejercer tu elección, sino el tiempo para generar nuevas opciones y discutir sobre ellas. En un mundo eterno e ideal, perfectamente educado en la cultura digital, tendríamos que también el tiempo que estuviéramos dispuestos a emplear en nuestro \”macrogobierno\” sería un limitador de ese ascenso de la sabiduría hasta el poder de la administración de la cosa pública y política. Imaginemos que cada día el gobierno deja en nuestros buzones de entrada los veinte temas del día sobre los que tendríamos que emitir muestra decisión y opinión… Simplemente no sería pragmático.Por otro lado, puedo estar más o menos de acuerdo con lo de a \”ética hacker\”, pero me gustaría poner un contraejemplo sacado de la propia \”cultura 2.0\”, para demostrar que no lleva necesariamente a la independencia de criterio: los blogs. Un blog, para figurar en cualquier sitio, tiene que estar enlazado y enlazar, lo que lleva a que millones de blogs digan prácticamente lo mismo, y encima gorronéándoles a los creadores originales, que raramente se llegan a conocer, enterradas como quedan sus ideas en los millones de réplicas y copias baratas. El animal blog no es un mamífero inteligente, sino una colonia de, a lo sumo, algas microscópicas, que se mueve más por los movimientos de la corriente en que nada que por sus propios movimientos. Por desgracia los blogs como éste, que tratan de fijar un cierto camino en el que conseguir un movimiento fructífero, no abundan aún.

  3. 04/05/2006 a las 23:27

    Uno de los proyectos en esto de la \”eDemocracia\” que más me llamaron la atención en su momento (y no sé cómo estará, si os enteráis, fijo que da para varios posts) era el proyecto TED (Towards Electronic Democracy) donde combinaban Informática+Matemáticas+Ciencia Política para llegar a diseñar un software que permitiera a las personas que participasen en una toma de decisiones política/pública formular distintas alternativas de actuación, opinar sobre ellas y emitir una valoración personal. La decisión final adoptada no sería la formulada por la persona más carismática discursivamente, sino la que obtuviera mejores resultados en el proceso de argumentación y deliberación previa.Para eso, como bien señaláis, es fundamental que las personas que van a participar en procesos de tomas de decisiones conozcan lo mejor posible las distintas variables importantes que les llevarán a posicionarse por unas u otras alternativas de actuación.Digamos que en este modelo \”racional\” y óptimo de toma de decisiones no valdrían los discursos propagandísticos poco serios que se siguen utilizando en las campañas electorales cada cuatro años que intentan llegar a la \”fibra emocional\” y al co-razón más que a la razón. Lo que no sé es si realmente \”queremos tomar las mejores decisiones\” teniendo en cuenta la voz de actores/actrices que tienen mucho que decir para resolver problemas complejos (que superan las barreras territoriales y competenciales), o nos conformamos con que los de siempre sigan tomando decisiones porque así la ciudadanía siempre podrá quejarse de lo malos que son nuestros políticos (y tendría oportunidad de retirarles la confianza), mientras que si la ciudadanía participasemos más activamente en la toma de decisiones, asumiríamos directamente nuestra responsabilidad en este proceso. Tendremos que pensar qué queremos ser en esta vida (privada&pública): \”list@s-gorrones\” o \”sabi@s-republican@s\” (para aquellas personas que se han caído muchas veces de la burra sin renunciar a ética hacker aplicada a la vida misma 😉

  4. 04/05/2006 a las 23:27

    Participar pero muchas veces no nos dejan. Conocer antes de decidir pero muchas veces estamos mediatizados. Las claves de las decisiones están ahí. Tengo el sueño de que alguna vez tendremos por fin una democracia participativa. Pero no nos engañemos casi todo el mundo va a la suya. La preocupación por el resto es muy relativa. Si soy gay me preocupa la ley del matrimonio pero no la de la identidad de género que afecta sólo a los transexuales. Queremos conseguir lo que nos afecta a nosotros, y puede que hasta en eso participemos algo, que ya es raro y nos informemos, pero el resto que arreen.Y no lo puedes evitar, cuando en una reunión se trata algo que te afecta te implicas, cuando no desconectas.De todos modos sigo teniendo la esperanza de que un día nos caigamos del burro.

  5. 04/05/2006 a las 23:27

    POr lo que dices, Iñaki, estamos totalmente de acuerdo. ¿Cuál es el punto en el que discrepamos? Yo también digo, con otras palabras \”este movimiento de bolas puede ser una aplicación del conocimiento generado\”. La sabiduría se genera ahí, antes del hecho mecánico de una votación, y si se ha generado un buen debate, el resultado de la votación será más sabio. El punto es que creo que tendemos a sacralizar la parte menos interesante (aunque necesaria) del proceso: el día en que nos acercamos al colegio electoral, depositamos una papeleta y nos apresuramos a tomar el vermú con calamares.

  6. 04/05/2006 a las 23:27

    Excelente nota!!!.También coincido con que los tres principios de Porter son acertados.

  7. 04/05/2006 a las 23:27

    Una vez más, Alberto, nos propones un post de los que dan que pensar, de los que encienden bombillas, de los que, según vas leyendo, estás de acuerdo con algunas cosas, discrepas con otras e, incluso, lees algunas sobre las que dudas, sobre las que reconoces que tienes que pensar más para poderte formar un criterio. Vamos, todo un brain storming. Estimulante.Coincido con tu reflexión sobre el trabajo en equipo, que es aplicable, en realidad, a todo tipo de reuniones, en las que, habitualmente, los resultados casi siempre son desproporcionados a los esfuerzos invertidos. Desproporcionados por debajo, quiero decir. Pero, por otra parte, el contacto personal directo muchas veces es insustituible. Seguramente, el óptimo se situaría en una combinación de los medios virtuales y los presenciales.Sobre que el conocimiento sólo se genera en el debate, mientras que en la votación simplemente se mueven bolas en un ábaco, se me ocurre que este movimiento de bolas puede ser una aplicación del conocimiento generado. Es decir, una vez que se ha generado suficiente conocimiento hay que decidir en base a él, y no parece mala idea que en la decisión participen todas las personas que puedan ser destinatarias o afectadas por ella. Claro que esto sería cierto si los votos se otorgaran como consecuencia de una decisión racional, es decir, tomada disponiendo de la información y del conocimiento necesarios, lo cual es mucho suponer si nos referimos a las elecciones políticas, en las que tengo la impresión de que pesan más otros factores que tienen poco que ver con el ejercicio de la representación obtenida por cada partido en las elecciones anteriores. Por tomar distancia, hay están los casos de Estados Unidos o de Italia.Totalmente de acuerdo en que una mayor participación de la ciudadanía y de los empleados públicos en la definición y ejecución de las políticas públicas contribuiría, tanto a su mejora, como a la del propio sistema político. La cuestión es, sin embargo, cómo se consigue esa participación. Porque, como ya hemos comentado alguna vez en este blog ninguna de las partes parece tener un gran interés en promoverla o ejercitarla. Ahora mismo están en marcha algunos procesos de participación ciudadana que permitirán obtener algunas conclusiones, aunque está claro que éste no es un proceso de la noche a la mañana, sino que requiere un aprendizaje y un cambio de cultura de medio y largo plazo. Cada paso en el buen camino nos situara más próximos de la meta deseable.Los tres principios de Porter me parecen acertados. De hecho, creo que las Administraciones podemos mejorar en los tres aspectos. Y, sobre todo, en el de acercar la toma de decisiones a los niveles más cercanos al problema, ya que me parece que padecemos una excesiva centralización de las decisiones.En resumen, me ha parecido un sugerente post que podría generar un buen debate si hubiera gente dispuesta a ello 😉

  8. 04/05/2006 a las 23:27

    La mayoría de las democracias actuales no producen decisiones sabiasNo podría estar más de acuerdo. No hay más que ver al presidente americano elegido democráticamente (o eso se cree). Decisión menos sabia que esa…

  9. 04/05/2006 a las 23:27

    Vuelvo con sabor agridulce del “foro sobre la consulta de agenda 21” en mi distrito. Leo tu artículo y veo que me sigue quedando mucho por leer para poder participar en condiciones y ser un “buen ciudadano”. Un viaje a Atenas en el puente de mayo deja a un madrileño aturdido y con ganas de participar en el ágora, pero ¿dónde está? ¿democracia participativa? ¿votar sabiamente? Me voy a dormir, que me han dicho que recomiendan hacerlo unas horas al día (preferiblemente fuera del horario laboral).

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