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Ideágoras para la innovación abierta pública

24/11/2007

ideágoras para la innovación abierta públicaEn las recientes jornadas sobre Ciudadanía 2.0 he estado defendiendo que debemos reinventar la administración. Para ello no basta con la modernización as usual, sino que se hace necesaria la innovación. Hoy traigo una idea en esta línea, que podéis votar para la lista de 1001 que se presentarán en Tecnimap.

La innovación supone andar por caminos que aún no están trazados. Exige un enfoque experimental, en el que el ensayo y el error son parte del proceso de aprendizaje. La lógica de la mejora continua no basta.

La administración, por sí sola, es incapaz de acertar con el nuevo diseño de los servicios: deben ser diseñados, prestados y mejorados con sus usuarios. Las empresas ya han descubierto la necesidad de introducir a sus clientes y proveedores en su sistema de creación de conocimiento. La administración lo tiene más fácil, puesto que no tiene que defender el know-how frente a la competencia.

Don Tapscott, en su libro Wikinomics, propone el término “ideágora” como “mercado de ideas, innovaciones y cerebros“, y pone como ejemplo InnoCentive. Yo propongo adaptar este modelo en el ámbito de lo público.

InnoCentive es un mercado de ideas, de la misma manera que eBay es un mercado de productos de segunda mano. Las empresas en busca de soluciones publican de forma anónima problemas de I+D. Cualquier persona puede proponer una solución. Si la solución es aceptada, el innovador es gratificado.

Dejando aparte el asunto de la gratificación, que no sé si es el mejor incentivo en la innovación pública, la idea es fácilmente replicable. De hecho, ya hay un antecedente en Francia: la plataforma “ensemble, simplifions“, donde los ciudadanos colaboran en la simplificación de trámites.

Por fin, hay que tener en cuenta que cuando la innovación se vuelve participativa, el ensayo y el error son valorados como parte necesaria de un proceso de aprendizaje, porque los hemos cometido entre todos.

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  1. luis
    24/11/2007 en 12:17
  2. 24/11/2007 en 12:53

    Una buena idea, sin duda. ¡Corro a votarla! 😉
    El Foro del 060 también es una buena idea, pero mal vamos si el primer tema propuesto dice así: “El Gobierno prepara una Ley que regule esta materia (la Administración electrónica), garantizando los derechos y la seguridad en su uso; y desea conocer la opinión de los ciudadanos sobre esta iniciativa y los contenidos o temas que debe abordar“. ¡Señores, que esta Ley ya se aprobó hace varios meses! Y es que algunos se piensan que esto de la participación es poner la plataforma y echarse a dormir. Y eso está superdemostrado que no funciona.
    Por algo en el Foro del 060 sólo hay tres temas propuestos y cuatro respuestas, todas ellas de un tal “Reservado” ;-). Si lo comparamos con “Las 1001 ideas” de ProPolis, la iniciativa del 060 queda bastante mal parada. ¿No os parece?. ¿Por qué la Administración no hace una derecha?. ¿Acaso tenemos un problema de falta de intensidad?
    Por cierto, he publicado un post en la plataforma-palacio del Tecnimap. Ahora lo primero que sale en portada es que “El Tecnimap no se abre de orejas” ;-). ¿Lo quitarán?. Sería una buena señal, de que al menos lo miran ;-).

  3. 24/11/2007 en 12:54

    “Crowdsourcing” aplicado a lo público. Interesante. ¿En esas iniciativas pueden dar ideas los propios funcionarios?

  4. 24/11/2007 en 13:50

    Hay una diferencia importante entre una ideágora y un foro. En la ideágora no sólo hay una oferta de ideas, sino también una demanda. No sólo participa la ciudadanía con sus ideas, sino que las administraciones exponen los asuntos sobre los que necesitan participación.
    Y tal vez esa plataforma pudiera estar fuera de la administración, de la misma manera que lo está la de las 1001 ideas. En el caso de InnoCentive, originalmente nació como una herramienta de empresa (Lilly) pero se ha independizado. Parece que tienen más éxito las iniciativas independientes: sigamos la corriente.

  5. 26/11/2007 en 02:04

    A mi también me parece una excelente idea. Ahora hay que ver como se puede llevar a la práctica.

  6. 26/11/2007 en 08:47

    Evidentemente lo público necesita un “meneo” importante. Por otra parte, estoy de acuerdo contigo que muchas veces lo que acaba cambiando de verdad las cosas son planteamientos rupturistas. Lo que no tengo tan claro es si son los más apropiados para la Administración donde yo creo que acaban teniendo más éxito las reformas graduales. Cuando en lo público se hacen planteamientos de ruptura, las “fuerzas ocultas” los acaban echando abajo y se diluyen como un azucarillo. Hay numerosos ejemplos. En cambio, los cambios graduales suelen tener mejor digestión. De todas formas reconozco que a veces para cambiar de verdad éstos no son suficientes.
    Buena idea la que formulas. La votaremos

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