e-Colaboración


Para construir la Administración electrónica con fundamento no queda más remedio que coger el toro por los cuernos y hacer, de una vez por todas, los deberes que la Administración pública tiene pendientes desde siempre.

Y esto es lo que pasa también con el rubro de la colaboración interadministrativa. Siempre fue necesario que, tanto las unidades orgánicas de cada Administración, como las diferentes administraciones públicas, colaboraran entre sí, pero esa necesidad se hace ahora más patente, si cabe, con la implantación de la Administración electrónica.

Si el recurso a las dificultades técnicas para justificar la falta de colaboración nunca pudo resultar convincente para ninguna persona medianamente informada, el actual nivel de desarrollo de las TIC-s deja aun más en evidencia esta falta de colaboración.

No es la primera vez que hablamos de colaboración interadministrativa en este blog. Por el contrario, éste es uno de los principales caballos de batalla de Administraciones en red. Desde nuestro punto de vista, la no colaboración tiene un coste demasiado alto para ser admisible.

Pero, ¿qué pistas se pueden dar para orientar este tema?, ¿qué aportaciones novedosas cabe introducir en este debate?

Lo primero que podemos y debemos plantearnos es la cuestión de ¿para qué colaborar?

Definición de políticas públicas

Los diferentes niveles administrativos tienen su razón de ser en satisfacer las necesidades y demandas de los mismos ciudadanos. No tiene sentido que cada nivel administrativo diseñe las políticas públicas en las mismas materias, o en materias interrelacionadas, sin articular ningún tipo de coordinación ni colaboración entre ellas.

No podemos estar tirando de la cuerda cada uno para un lado distinto, primero porque mareamos a la ciudadanía, y segundo porque los recursos son demasiado escasos para no optimizar su utilización (o, al menos, intentarlo).

Esta necesidad de coordinación y colaboración resulta particularmente evidente en el caso de Euskadi, donde, para gestionar los asuntos públicos de una población de poco más de dos millones de habitantes, coexisten el Gobierno Vasco, tres Diputaciones Forales y unos cuantos Ayuntamientos con la dimensión suficiente para aspirar a liderar una política propia en buen número de materias.

Ejecución de las políticas públicas

Es habitual que la ejecución de las políticas públicas requiera la intervención de diferentes niveles administrativos. La actuación de cada uno de ellos debe llevarse a cabo de forma coordinada y en colaboración con los restantes.

Desde luego, la colaboración en la ejecución de las políticas será más fácil si previamente se ha llegado a un acuerdo para su definición. No obstante, la ejecución requiere mecanismos específicos de colaboración, coordinación y seguimiento conjunto de las actuaciones llevadas a cabo.

Prestación de servicios

La prestación de servicios integrales a la ciudadanía requiere, en muchos casos, la intervención de diferentes órganos y Administraciones. Es necesario, por tanto, que esta intervención se haga de forma coordinada y colaborativa.

Por citar un ejemplo, la superación de las situaciones de exclusión social atañe a los servicios de bienestar social, pero también a los de educación, vivienda, salud, … Obtendremos mejores resultados y utilizaremos más eficientemente los recursos si conseguimos colaborar y actuar coordinadamente.

Conocimiento, mejora e innovación

Gran parte de los problemas que afrontamos todas las administraciones son comunes. Puede resultar descorazonador pensar en cuantas personas estarán trabajando en las diversas administraciones para buscar soluciones a los mismos problemas.

¿Tan difícil sería colaborar para afrontar problemas comunes? ¿No podríamos compartir el conocimiento? ¿Aprovecharnos mutuamente de las mejoras e innovaciones de los demás?

Compartición de recursos

Compartir recursos es una de las formas más directas de colaboración. Me vienen a la cabeza, por poner un ejemplo, las oficinas de turismo duplicadas que podemos encontrar en algunos pueblos, pertenecientes a distintos niveles administrativos (algunas competencias parecen particularmente apetecibles) y repartiendo, en el mejor de los casos, los mismos folletos de información turística.

Evidentemente, los recursos que se pueden compartir son de todo tipo, desde inmuebles, hasta equipamientos, pasando por unos elementos muy susceptibles de poderse compartir, como son los aplicativos informáticos. Y ¿porqué no?, las personas.

Nota: todas las reflexiones incluidas en los puntos anteriores se han efectuado con propósito de aplicación general, pero no es difícil particularizarlas al caso del desarrollo de la Administración electrónica. Por el contrario, su aplicación a este caso particular me parece especialmente adecuada.

Analizado, siquiera someramente, el ¿para qué?, vayamos ahora al ¿cómo colaborar?

Órganos de colaboración

Los órganos colegiados no son nuevos en la Administración. De hecho, existen infinidad de consejos, comités, comisiones, mesas, … que tienen el objeto de propiciar la participación, facilitar la coordinación, etc.

Sin embargo, en la práctica, el funcionamiento de estos órganos colegiados suele dejar bastante que desear, no siendo pocos los que apenas si llegan a reunirse. Si la experiencia de este tipo de órganos, hasta la fecha, ha sido tan desalentadora, ¿es posible crear órganos de colaboración que funcionen? Pues no estoy seguro, pero creo que merecería la pena intentarlo.

Creo que, para que estos órganos funcionen, tendrían que tener las siguientes características: objetivos definidos y sujetos a plazos, capacidad de decisión sobre los temas encomendados, recursos suficientes (incluyendo herramientas colaborativas telemáticas), continuidad condicionada al cumplimiento de sus objetivos, y reconocimiento y visibilidad de sus aportaciones y resultados.

Proyectos de colaboración

Creo que en el ámbito de los proyectos hay buenas oportunidades de colaboración.

Cuando varias Administraciones se enfrentan a un problema común, ¿porqué no formar un equipo conjunto para abordarlo? De esa forma, trabajarían una única vez para resolver el mismo problema, en lugar de estar inventando la rueda cada uno por su lado.

De forma similar, las personas que ya han desarrollado alguna experiencia de éxito en una Administración pueden participar en equipos de proyecto para implantarla en otras administraciones.

Herramientas colaborativas

¿Cómo no? Desde un blog no podíamos eludir la referencia a las herramientas colaborativas telemáticas, que me parecen especialmente adecuadas para la gestión del conocimiento, aunque pueden ser útiles también para otros fines, como, por ejemplo, para la gestión de proyectos o para apoyo a los órganos de colaboración, como ya hemos señalado anteriormente.

Actitudes colaborativas

Pero, sobre todo, para que las Administraciones colaboren
y los órganos e instrumentos habilitados con este fin sean efectivos, me parece fundamental promover actitudes colaborativas en las personas que gestionan las Administraciones públicas, empezando por sus máximos responsables.

Para ello, vendrán bien todas las acciones de difusión y sensibilización que puedan llevarse a cabo. También la formación es un instrumento privilegiado para promover este tipo de actitudes.

En definitiva, se trata de un cambio de cultura organizativa. La clave: comunicación, comunicación y comunicación.

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  1. 22/06/2006 en 00:37

    Pues sí, me empiezas a seducir un poco. ¡Con lo que te lo estás currando!Estoy de acuerdo con lo de invitar a la participación (involucrar), con lo de generar confianza y con lo de ser, no sé si tanto como divertida y jocosa, pero por lo menos \”amigable\” (como dicen los informáticos). Que la Administración se deje querer un poco o, por lo menos, que no se haga aborrecer.Dices que no somos un buen ejemplo en esto de la colaboración y seguramente tienes razón. Somos banderizos (onacinos y gamboinos), sin embargo hemos sido capaces de colaborar en determinadas circunstancias. Pero desde luego en lo que se refiere a la colaboración entre instituciones tenemos un largo camino que recorrer.Gracias por tu constancia y siento haber sido tan poco seductor. Espero corregirme.

  2. 22/06/2006 en 00:37

    Pues nada, hombre. Si no te gusta la palabra seducción, emplearemos otra que te seduzca más.

  3. 22/06/2006 en 00:37

    Sí, Iñaki, te explicas muy bien!!! La cuestión es que el lenguaje administrativo y la realidad de lo público sean \”atractivas\” tanto para las propias personas del ámbito público (una de mis amigas acaba de aprobar una oposición y su primera reacción ha sido: \”ahora a vivir\” en lugar de decir que a partir de ahora estaría al servicio de…).Por otro lado, las seductoras consultoras venden sus proyectos atractivos y sus estancias en huertos (tecnimaperos) brillantemente. Y son las que se llevan los contratos de trabajo con las AAPP. En pocos casos hay proyectos de COLABORACIÓN y PARTENARIADO público-universitario-privado donde se compartan RIESGOS y BENEFICIOS.Las empresas hacen el VENI, VIDI, VICI, generalmente: llega un contrato nuevo y lo anterior ya no vale, es inservible, hay que cambiar los logos/proyectos/filosofías (porque hay que dejar huella y marcar territorio). Y me encantaría que comenzáramos a practicar todos el VENI, VICI, WIKI: cada cual intenta aportar su pequeño grano de arena para CONSTRUIR unos Gobiernos y Administraciones Públicas al servicio REAL de la ciudadanía.Y… viva la ilusión!!!! Porque con la aprobación de hoy de la Ley de Propiedad Intelectual, mejor que este blog se dé de alta en la SGAE y con el dinero que saquéis financiéis proyectos de mejora en las AAPP 😉 Vamos, que las leyes se hacen al servicio ¿de quién? y encima con el apoyo de todos los partidos menos PNV y ERC. Me encantaría saber los regalitos que han recibido sus señorías y la seducción que han sufrido por Ricky Martin o Chayane para votar a favor de esta ley que me considera \”ESTAFADORA\” si hago copias privadas de la música que me gusta.

  4. 22/06/2006 en 00:37

    ¿Sí?, ¿pero serio de dar miedo?, ¿se habrá asustado el tal jotajota? ¡Vaya, no era mi intención! Es que ya sabes cómo soy.Pues a tí te seduciría hace mucho tiempo, pero yo no tengo ni pajolera idea de quién es este buen hombre. Y como no sabía muy bien de qué iba, me he puesto un poco así como entre institucional y a la defensiva.De todas formas, no creo haber perdido la corrección. Otro tema es coincidir en el contenido del mensaje, que ya veo que no.La verdad, a mí eso de la seducción me suena a llevar al huerto, a vender motos, y cosas así.Creo que en esto de la colaboración tiene que haber una especie de \”lealtad de fondo\”. O sea, que no se trata de que alguien colabora porque otro alguien le haya seducido, sino de que hay un objetivo común de prestar un mejor servicio, optimizar unos recursos, servir mejor a la ciudadanía, etc. Y esta idea me encaja bien con la colaboración como forma de participación, o sea, de ser parte. Colaboramos porque somos, o nos sentimos, parte de algo.No sé si me explico.

  5. 22/06/2006 en 00:37

    ¡Qué serio te has puesto, amigo Iñaki! Por supuesto que hay que seducir. Todos los días. La mayor parte de las veces, eso a lo que llamamos gestión del cambio es una táctica para seducir a otras personas y llevarles a consumar con nosotros un proyecto. Al margen de quién tenga la responsabilidad, una innovación se produce en un nodo concreto del sistema. Para extenderla, hay que vender la innovación a otras personas. Y sabemos que hay argumentos con más capacidad memética, infectuosa, seductora que otros.Por cierto, yo sí que tengo con jotajota una larga amistad. Me sedujo desde el principio.

  6. 22/06/2006 en 00:37

    Según el diccionario de la Academia, el verbo seducir (Del lat. seducĕre) tiene las tres acepciones siguientes: 1. tr. Engañar con arte y maña; persuadir suavemente para algo malo. 2. tr. Atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual. 3. tr. Embargar o cautivar el ánimo.No creo que se trate de seducir a nadie. La colaboración es un juego de ganancia mutua y, sobre todo, de ganancia para la ciudadanía, a cuyo servicio estamos todas las Administraciones.Ahora bien, no todas las Administraciones, ni todos sus órganos, tienen la misma responsabilidad para crear las condiciones que promuevan o faciliten la colaboración interadministrativa. A lo mejor vas por ahí con tu comentario.Cuando dos Ayuntamientos de municipios colindantes se ponen de acuerdo para compartir una instalación o un recurso, pueden hacerlo en plano de igualdad y con la misma responsabilidad.Pero cuando hablamos de desarrollar la Administración electrónica en Euskadi (intuyo, jotajota, que es el ámbito geográfico de tu comentario) creo que el liderazgo les corresponde a las Diputaciones en cada territorio y al Gobierno Vasco en el conjunto de la Comunidad y que, por tanto, deberían ser estas instituciones quienes tomaran la iniciativa para la creación de las condiciones de colaboración a las que me refería en el párrafo anterior. Pero más que de seducción, yo hablaría de participación. Como bien decía Alberto en un post anterior:\”En mi opinión, el valor participación suple con ventaja a la colaboración y la hace salir de la lista. Una Administración que promueve la participación de la ciudadanía, de sus empleados y de las Administraciones entre sí, ya está promoviendo la colaboración e, incluso, superándola\”.Me encantaría que este cruce de comentarios fuera \”el comienzo de una gran amistad\”, pero para eso tendríamos que presentarnos.Gracias por tu comentario y tienes abiertas las puertas de este blog para todos los que desees enviar.Un saludo.

  7. 22/06/2006 en 00:37

    Una \”piedra\” más. Menos mal que no lo has comparado con otro elemento constructivo de connotaciones más negativas (al menos, aplicadas a un texto), como el \”ladrillo\”. (Es broma, por si no te habías dado cuenta).Mentxu firma punto por punto (espero que, al menos, lo hagas de forma electrónica). Estamos llegando a un gran consenso en todos estos temas, por lo menos entre las personas que tienen algún conocimiento o alguna responsabilidad sobre ellos.La cuestión es, sin embargo, la siguiente: ¿cómo es posible que estando (casi) todos de acuerdo con lo que habría que hacer lo que se hace es tan diferente?Habrá que reflexionar sobre ello.

  8. 22/06/2006 en 00:37

    Otra piedra más en tu intento de sistematizar los factores de éxito de la Administración en red. Estás que te sales, compañero.

  9. 22/06/2006 en 00:37

    Firmo punto por punto este post y añado.Lo importante es interiorizar valores colaborativos/cooperativos/coopetitivos. Construir, construir, construir y COMUNICAR, COMUNICAR, COMUNICAR lo que se ha construido, para que no vengan otros \”vendiendo\” algo que ya existe!!!!

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