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La felicidad de los funcionarios
Si el mes pasado reflexionábamos sobre la satisfacción profesional de los funcionarios, ahora damos otra vuelta más de tuerca y analizamos si el tipo de actividades que se realizan habitualmente en las administraciones públicas propician que los civil servants se sientan felices. Y lo vamos a hacer desde la perspectiva de lo que Csikszentmihalyi llamó experiencias de flujo.
Todos hemos vivido esos momentos maravillosos en los que concentramos los cinco sentidos en aquello que estamos haciendo y el tiempo parece que se transforma.
Lo explica muy bien en este párrafo el saxofonista de “El perseguidor”:
“Te estaba diciendo que cuando empecé a tocar de chico me di cuenta de que el tiempo cambiaba. Esto se lo conté una vez a Jim y me dijo que todo el mundo se siente lo mismo, y que cuando uno se abstrae… Dijo así, cuando uno se abstrae. Pero no, yo no me abstraigo cuando toco. Solamente que cambio de lugar. Es como en un ascensor, tú estás en el ascensor hablando con la gente, y no sientes nada raro, y entre tanto pasa el primer piso, el décimo, el veintiuno, y la ciudad se quedó ahí abajo, y tú estás terminando la frase que habías empezado al entrar, y entre las primeras palabras y las últimas hay cincuenta y dos pisos. Yo me di cuenta cuando empecé a tocar que entraba en un ascensor, pero era un ascensor de tiempo, si te lo puedo decir así. No creas que me olvidaba de la hipoteca o de la religión. Solamente que en esos momentos la hipoteca y la religión eran como el traje que uno no tiene puesto; yo sé que el traje está en el ropero, pero a mí no vas a decirme que en este momento ese traje existe. El traje existe cuando me lo pongo, y la hipoteca y la religión existían cuando terminaba de tocar y la vieja entraba con el pelo colgándole en mechones y se quejaba dé que yo le rompía las orejas con esa-música-del-diablo”.
Lo que sigue es un intento de meter a los funcionarios en este ascensor de Julio Cortazar.
Cuando tus empleados bloguean
No os perdáis este post de Enrique Dans en el que traduce las respuestas a las objeciones más habituales de las empresas a que sus empleados blogueen. Si lo preferís, también podéis leer el original en inglés, de Sean O’ Driscoll, empleado de Microsoft.
Las cuatro objeciones que se rebaten son las siguientes:
1. Productividad: “mis empleados ya tienen un trabajo a tiempo completo, no puedo permitirme que se pongan a bloguear”.
2. Calidad: “¿Estás loco? ¿Contenido no controlado por el Departamento de Marketing???”
3. Legal: “¿Estás loco? ¿Contenido no controlado por el Departamento de Asesoría Jurídica???”
4. “Demasiada transparencia”
En su entrada, Enrique elogia la política de Microsoft a este respecto: «Pocas cosas me parecen más brillantes de Microsoft que su política de blogging corporativo: no hay política. La compañía no va a estar mirando tu blog y controlando lo que escribes. Simplemente, sentido común«.
La hoja de ruta del propuestómetro
Como ya es jueves por la noche, me parece un buen momento para proponeros materia de reflexión para el fin de semana.
Hemos creado un wiki para diseñar el propuestómetro y urdir la estrategia para ponerlo en marcha. Ya se han apuntado algunos entusiastas.
Hay quienes piensan que hay salir con algo cuanto antes e irlo puliendo sobre la marcha. Personalmente, pienso que antes de lanzarse a la piscina hay que tener claro lo que queremos hacer y cómo queremos hacerlo. Y pienso, también, que la primera versión que pongamos en la red debe ser lo suficientemente buena como para que merezca ser usada por sus destinatarios potenciales.
No quiero decir con esto que haya que salir con la herramienta cojoguay, pero sí con una versión digna, usable, que no eche para atrás desde el primer momento. Desde luego, hay que salir con algo mejor que todo lo que existe, porque si no fuera así ¿qué estaríamos aportando?. Por supuesto que la primera versión del propuestómetro será mejorada con el uso. Comparto la filosofía beta permanente. Pero lo que pongamos en la red tiene que merecer la pena desde el primer día.
Me parece que hay que empezar por el diseño conceptual y, para ello, sería una buena práctica analizar las referencias disponibles para extraer todas las ideas aprovechables. Como digo en el wiki: «La ciencia evoluciona gracias a un proceso acumulativo de conocimiento. Después de bastantes años de «civilización» podemos encontrar referencias para casi todo. Afortunadamente, pocas veces es necesario partir del cero absoluto«.
A continuación os propongo los 12 pasos que, desde mi punto de vista, habría que dar para poner en marcha el propuestómetro. A ver si para el próximo lunes, día 12, somos capaces de recoger 12 buenas ideas para mejorar esta «hoja de ruta».
Educación para la ciudadanía hacker
Allá por el mes de abril del año pasado (¡cielos, pronto hará un año!) Alorza escribió una serie excelente de posts titulados: «No hay buen gobierno sin buenos ciudadanos«. La serie terminaba con este párrafo:
«¿Cómo se construye una ciudadanía hacker? Construyéndola. Muy importante empezar en la escuela. Imprescindible experimentar, hacer cosas, equivocarse, aprender de las malas prácticas, ser transparente. No debe de ser imposible, cuando existe una comunidad hacker que nos ha dado la blogosfera, la wikipedia, el software libre, los contenidos con copyleft,…«.
Pues bien, hoy, gracias de nuevo a Eduardo Betas, he conocido el programa idóneo de lo que esos buenos ciudadanos hackers deberían aprender. No me he podido resistir a compartirlo con vosotros. Me ha parecido realmente bueno.
Tenéis una versión primorosa (estética y legible) en castellano en el blog de Anibal de la Torre y, si lo preferís, os podéis descargar el original en inglés (pdf, 40 kb).
A continuación os pego una muestra para que os animéis a acudir a las fuentes.
Conectividad, contenidos y copyright
Vía Apuntes de Diario de Gestión, el blog de Eduardo Betas, he conocido un interesante artículo de Michael Geist, profesor de derecho de Internet en la Universidad de Ottawa.
Tomando como base la designación, por parte de la revista Time, como persona del año a los usuarios de Internet: «Usted es la Persona del Año”, Michael Geist reflexiona sobre lo que pueden hacer los gobiernos para contribuir a que la ciudadanía obtenga el máximo provecho de la red.
El resultado de su reflexión se resume en el eslogan marketiniano de las tres C’s: conectividad, contenidos y copyright.
Está claro que el primer paso para que los ciudadanos participen activamente en Internet es que dispongan de la mayor y mejor conectividad posible. Es necesario que los gobiernos promuevan el acceso universal de banda ancha a Internet.
La segunda cosa que pueden hacer los gobiernos es mejorar el acceso de la ciudadanía a los contenidos que ellos generan, controlan o financian, como, por ejemplo, estableciendo el acceso abierto a las investigaciones financiadas con fondos públicos o incentivando modelos de “open business” para la publicación de libros o la producción televisiva.
Y la tercera, en la misma línea, regular de forma más blanda el copyright, sobre la idea de que «el excesivo control sobre los copyrights y otras formas de propiedad intelectual puede limitar la capacidad del dominio público para incorporar innovaciones creativas de interés social a largo plazo”.
Como veis, la conclusión de Geist es una idea que está en la base de la filosofía de la comunidad de Aprendices: compartir el conocimiento.
Pensamiento contradictorio para una realidad ídem
Tuve ocasión de escuchar a Alejandro Piscitelli en el Internet Global Congress (IGC) celebrado en Barcelona el año 2004. Me pareció un personaje interesante.
Es gerente de Educ.ar, el portal educativo del Estado argentino y, como se dice en el prefacio de su libro Metacomunicación: «Alejandro Piscitelli es un hombre apurado. Al estar con él, al escucharlo en conferencias o al leer sus textos vertiginosos, uno tiene todo el tiempo la sensación de que no quiere perderse nada: filosofía, tecnología, arte, literatura, conflictos sociales y realidades virtuales, certezas precarias e incertidumbres en las que está decidiéndose el futuro de todos«.
Hace tiempo que estoy suscrito a su blog Filosofitis. Hoy quiero hacerme eco de una cita de Scott Fitzgerald que ha incluido en este post: «habría que saber que las cosas no tienen remedio y estar, sin embargo, dispuesto a cambiarlas«. Algo así podría decirse de nuestra actitud con respecto a la Administración pública. ¿No os parece?
Claro que también incluye otra cita del mismo autor en la que esta actitud no queda mal parada: «lo propio de una inteligencia auténtica es que sea capaz de funcionar sobre hechos contradictorios«. Cuando menos, la cosa puede dar qué pensar.
Estadísticas de febrero
Febrero ha sido el mes de la migración a la nueva plataforma. Tuvimos unos días un poco complicados, pero al final hemos cerrado como segundo mes en páginas vistas (12.275), después de noviembre del año pasado (13.255).
Ahora tenemos casi todo el año por delante para recuperar las cifras del anterior nombre de dominio (page rank, enlaces, etc.) y posicionar el blog en el lugar que le corresponde en el universo de las blogosferas.
¿Es viable el propuestómetro?
Os resumo mi convicción en tres puntos:
1. No sólo es viable sino imprescindible en una sociedad que, como la nuestra, aspira a ser una democracia madura.
2. El propuestómetro se va a poner en marcha. Eso sí, con los ritmos que un sistema de «voluntariado» permitan.
3. Que tenga más o menos éxito dependerá de sus usuarios, aunque algo podemos hacer para contribuir a su buena acogida.
Seguiremos informando.
¡Ah! Y los que queráis contribuir sentiros libres de hacerlo.
La blogosfera pública sigue creciendo
Me he enterado vía K-Government de que se ha creado un nuevo blog que trata sobre Administración pública, Cuando ser tú no es suficiente, del canario Pablo Díaz.
Bienvenidos sean Pablo y su nuevo blog a esta blogosfera pública que tiene todavía mucho recorrido. En realidad, la cosa no ha hecho más que empezar.
Políticos e internet: ni hablar…
Eduardo Betas dirige una interesante iniciativa, Diario de gestión, que tiene por objeto promover que todas aquellas personas que hayan sido electas en Argentina escriban un blog en el que puedan dar cuenta de su gestión pública y puedan también conversar con la ciudadanía.
Eduardo escribe un blog, Apuntes de Diario de Gestión, en el que reflexiona nada menos que sobre «innovación en comunicación y nuevas tecnologías al servicio de la sociedad y la transparencia política«.
En su último post reflexiona sobre la utilización que van a hacer los políticos de las posibilidades participativas de la red, en las elecciones que se van a celebrar próximamente en Argentina.
Os invito a leer el post completo en su blog, tratando de aplicar las reflexiones de Eduardo a las próximas elecciones municipales a celebrar por estos pagos.
«Una de las preguntas más difíciles de responder es qué van a hacer los políticos con Internet, sobre todo con las aplicaciones participativas de la red, en esta campaña electoral que se viene. Si es que van a hacer algo, claro…«.


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