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Revisando mi programa (1/5): transparencia y participación

Nube de etiquetas sobre Open GovernmentComienzo con este post la revisión de los cinco ejes del programa alternativo para la Administración pública que redacté en febrero de 2009.

Insisto en que no se trata del programa de gobierno de la legislatura, sino de un programa exclusivamente personal que, por tanto, no vinculaba a nadie, salvo a mí mismo (al menos, moralmente), ya que lo había propuesto como de aplicación general a cualquier Administración pública.

Siguiendo el orden del post, el primer eje del programa era: «Práctica de la transparencia y de la participación ciudadana».

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¿En qué medida se ha cumplido mi programa?

Manos escribiendo en libretaEn febrero de 2009, antes de las elecciones vascas de la pasada legislatura y cuando todavía ni siquiera podía imaginar el rol que me tocaría desempeñar en el Gobierno Vasco que saldría de aquellas elecciones, escribí un programa alternativo para la Administración pública.

Finalizada la legislatura y pasadas ya las elecciones, me parece buen momento para hacer un pequeño repaso del grado de cumplimiento de aquel programa alternativo.

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Categorías: Modelos, Planes

Que 7 años no es nada

Hoy hemos cumplido 7 años desde aquel 1 de octubre de 2005 en que pusimos en marcha este blog.

Bien es verdad que los últimos años han sido de poca actividad, pero hemos intentado al menos mantenerlo vivo. En 2012, incluso, hemos migrado a una nueva casa en WordPress.

No me voy a alargar con balances, ni con buenos propósitos para el futuro. Simplemente quiero dejar constancia de la efemérides. Y testimoniar que aquí seguimos, con menos frecuencia, pero con la misma intensidad.

Con mirada retrospectiva, una cosa me parece destacable. Puede ser impresión mía, pero creo que algunas reflexiones de los primeros años del blog que entonces podían resultar incluso extemporáneas han llegado a convertirse casi en lugares comunes.

No pretendo insinuar con ello que marquemos tendencia ;-), pero sí parece al menos que avanzamos con el ritmo de los tiempos.

Aquellos valores de Alberto siguen hoy tan vigentes como siempre. Y la mayoría de las ideas que hemos traído al blog durante todo este tiempo, también.

El séptimo aniversario puede ser un buen momento para reafirmarnos en nuestras ideas de siempre.

Y, por supuesto, también es un buen momento para hacer un guiño a todas las personas que nos habéis acompañado, y a quienes seguís haciéndolo, a lo largo de la ya dilatada trayectoria de este blog.

Nos seguimos ;-).

Categorías: Uncategorized

Una oportunidad para hacer cosas

paso del testigoEl 8 de junio se han cumplido tres años desde la publicación de los nombramientos de Alberto y mío en el Boletín Oficial del País Vasco. Recuerdo ahora, con algo de nostalgia, la calurosa acogida por parte de nuestros amigos de la blogosfera pública.

Tres años son un tiempo breve en la historia de la Administración, incluso si es tan joven como la vasca, pero son suficientes para dejar cierta huella en la trayectoria vital de una persona.

He vivido este periodo con intensidad. He invertido en esto mucha ilusión y no pocos esfuerzos. He estado con mucha gente, me he comido algunos marrones, le he dado un montón de vueltas a la cabeza e, incluso, me he sentido satisfecho a tiempo parcial.

Una legislatura parece infinita cuando se mira por delante y, sin embargo, se queda muy corta cuando se enfila la recta final. Pero la naturaleza es sabia y las cosas duran aproximadamente lo que deben. La renovación es necesaria para que el mundo avance y en ello estamos, a unos meses de renovarnos.

Hoy no me pide el cuerpo hacer inventario de lo realizado y de lo pendiente. Ya habrá tiempo para ello, que todavía nos queda un rato. Sirva de adelanto la dosis de optimismo vertida en mi post anterior. Hoy y aquí prefiero tomar mi temperatura más personal.

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Categorías: Gestión pública

La parte llena de la botella

Digitalización de serviciosDespués de mis últimos posts, poniendo el foco en lo que hace falta cambiar, creo que ya me toca traer a este blog un poco de optimismo. Es verdad que las condiciones no son fáciles, pero se pueden hacer cosas. Y lo estamos demostrando.

Por no alargar el post, me voy a centrar solo en la Administración electrónica, que es donde estamos obteniendo resultados más tangibles y cuantificables.

Estamos avanzando en el despliegue de la Administración electrónica, sobre todo, a través de las tres vías siguientes:

  • Digitalizando los servicios, de forma que la ciudadanía y las empresas puedan realizar de forma on line sus trámites con la Administración.
  • Eliminando el papel en la entrada de la Administración, para evitar los movimientos internos y el archivo del papel.
  • Generando en formato electrónico los documentos que se producen en la propia Administración.

Durante 2012 estamos obteniendo buenos resultados en estas tres líneas de trabajo.

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Pelos en la gatera

Dicen que para innovar hay que arriesgar. Yo diría que en la Administración pública el riesgo es necesario incluso para funcionar. Y, sin embargo, en nuestras administraciones tenemos una aversión al riesgo que raya con lo patológico. Así nos va, claro.

Cuando digo que en la Administración hay que arriesgar incluso para funcionar no me refiero a nada del otro mundo, sino a cosas tan simples como, por ejemplo, la agilización de un trámite sin esperar a que se complete el anterior para no demorar la resolución de los asuntos. El respeto escrupuloso del procedimiento equivaldría a una especie de huelga de celo que paralizaría el funcionamiento de la Administración.

Imagen: La Gatera de Rumbo

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Categorías: Gestión pública, Valores

Congreso de Q-epea: martillo o Alemania

Grupo Q-epea de entidades públicas del País Vasco (administración y empresas públicas) comprometidas con la búsqueda de la Excelencia en la gestiónEsta semana se ha celebrado el IV Congreso de Excelencia en la Gestión en las Administraciones Públicas, organizado por Q-epea, grupo de entidades públicas vascas por la excelencia en la gestión.

Tengo muy buena opinión sobre la experiencia Q-epea y, también, sobre los Congresos que organiza este grupo cada dos años, como ya he comentado recientemente.

Lo que me interesa destacar aquí es la dicotomía que se viene observando, al menos en los últimos Congresos de Q-epea, entre los que siguen en el viejo paradigma de las herramientas y los que han tomado conciencia de que vivimos en una nueva época, en la que ya no se trata tanto de cambiar la forma como hacemos las cosas, sino de cambiar las cosas que hacemos, es decir, la nueva época nos demanda hacer otras cosas.

Joan Subirats caracterizó de forma muy gráfica este dilema: martillo o Alemania.

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Cambiar de chip

Ara Malikian Este viernes pasado, a la salida de un estupendo concierto de Ara Malikian, me encontré con un viejo amigo que hacía tiempo no veía. En una rápida conversación de esquina de calle nos pusimos al corriente sobre nuestras últimas novedades y, ¡cómo no!, también le dimos un rápido repaso a la actual situación económica y sus consecuencias. Él trabaja en una agencia de noticias y estaba preocupado por el bajonazo de la publicidad. Mi situación parece más segura, a pesar de los recortes en la Administración.

En este punto, como cabía esperar, él tenía su opinión: ¡claro, es que la Administración pública está dimensionada para cuando había que presentar 19 papeles en cada trámite! ¡ahora con la Administración electrónica, seguro que no hace falta tanto personal!

Ahí me dio en la línea de flotación. Con Administración electrónica o sin ella, la mayor parte de las veces hay que seguir presentando los 19 papeles de toda la vida. Bueno, a lo mejor hemos bajado de 19 a 15, gracias a los servicios de interoperabilidad que poco a poco se van poniendo en marcha. Sin embargo, mucho me temo que en la Administración pública seguimos anclados en unos esquemas mentales que nos impiden ir más allá de sustituir algunos certificados en papel por transmisiones de datos entre diferentes administraciones, que tampoco está mal. Pero estoy convencido de que a estas alturas del siglo XXI podríamos y deberíamos plantearnos innovaciones mucho más radicales. A veces pienso que, con gran esfuerzo, conseguimos resolver problemas que solo lo eran para nosotros y nuestros ombligos, pero que muchos de estos presuntos problemas eran imperceptibles para el común de los mortales.

Cada vez me siento más como los ratones del libro «¿Quién se ha llevado mi queso?», concentrados en buscar afanosamente el queso dentro del laberinto, cuando en realidad el principal problema no es que los ratones estén en el laberinto sino que el laberinto está en la mente de los ratones, como dicen en el libro réplica «Yo me he llevado tu queso«. Ya no vale con saber buscar el queso, sino que necesitamos ser capaces de modificar el entorno.

En la Administración pública nos sentimos muy satisfechos cuando conseguimos un pequeño trozo de queso, porque el laberinto del procedimiento administrativo es tan retorcido que cualquier éxito merece ser celebrado como una gran victoria. Flanquear las legiones de guardianes del procedimiento no es para menos.

Algún día los funcionarios públicos nos concentraremos más en los resultados para la ciudadanía que en las formalidades administrativas, y ese día no tendrá, necesariamente, por qué sobrar personal en las administraciones públicas, sino que por fin los profesionales públicos podremos dedicar más tiempo a cuestiones importantes para la gestión de los servicios y las políticas públicas, como la planificación, la evaluación, la rendición de cuentas o la gestión de la participación.

La blogosfera vasca se yoguriza

El mundo blogger comparte una filosofía. Es verdad que la blogosfera tiene barrios muy diferentes, pero todos tienen en común el deseo, o incluso la necesidad, de compartir, de conversar, de abrirse a los demás, de asumir un rol activo o, como dijo alguien en la reunión de ayer, ¿por qué no?, de contribuir a cambiar el mundo.

Pero supongo que debería empezar por ahí, o sea, por decir que ayer hubo una reunión. Atendimos a la convocatoria de Mikel Agirregabiria unas 30 personas. Un grupo muy diverso, pero unidos por esa filosofía blogger y también, claro está, por la capacidad de convocatoria de Mikel.

Según rezaba la convocatoria, se trataba, ni más ni menos, de la primera Junta Constituyente de la Asociación Vasca de Bloggers. Finalmente, la cosa no llegó a tanto, aunque si había latente un deseo de hacer algo en común.

Seguramente estaban más claros los porqués que los para qués. ¿Qué nos aportaría la asociación? ¿Qué podríamos hacer que no estemos haciendo ya? Recojo de Twitter algunas propuestas: Compartir y aprender, sentirte respaldado, dotar de herramientas, buenas prácticas, consejos, talleres, etc.

Hay buenos ejemplos de iniciativas que funcionan bien sin necesidad de constituir ninguna estructura formal. Ahí están los aprendices o los BBT-Gasteiz.

¿Qué necesidad hay de yogurtizar este tipo de organización líquida? ¿Conseguir, tal vez, mayor visibilidad? ¿Canalizar esfuerzos para consolidar y difundir la filosofía blogger? ¿Servir de espacio de encuentro de blogueros y blogueras? ¿Organizar, coordinar y divulgar acciones presenciales y virtuales del mundo blogueril vasco? ¿Conectar diferentes barrios de la blogosfera para propiciar proyectos híbridos?

Líquido, sólido o gaseoso, las cosas no funcionan solas. Lo que siempre hace falta son personas que tiren del carro. Si las hay, las cosas se mueven. Y si no, no hay nada qué hacer. Con asociación o sin asociación.

Desde luego, el hecho de haber acudido a esta convocatoria sugiere que hay una voluntad, aunque todavía no estén demasiado claros los perfiles de la criatura. Entre los que acudimos y los que han apoyado formamos un buen grupo para empezar a hacer algo.

Mikel tiene credibilidad, capacidad de convocatoria y méritos sobrados por su inagotable actividad en la red y fuera de ella para liderar esta iniciativa de yogurtización de la blogosfera vasca.

Tal vez, lo mejor sea hacer camino al andar: «start doing«. Estaré atento a los próximos pasos.

Más info:

Categorías: Blogs

Sobre la dirección pública profesional

Está en marcha una campaña a favor de la dirección pública profesional que puede apoyarse a través de la web Actuable.

He apoyado esta campaña porque comparto básicamente las ideas que la sustentan. La dirección pública profesional, desde mi punto de vista, es una figura organizativa clave para racionalizar el funcionamiento de la Administración pública. Esta figura está esbozada en el Estatuto Básico de los Empleados Públicos y ahora falta que cada nivel administrativo la desarrolle y la aplique en su ámbito respectivo.

Precisamente, el último día del año conversé en Twitter con varios funcionarios sobre este tema. Y es verdad que, a veces, la cuestión de la dirección pública profesional se plantea como un pulso entre políticos y funcionarios.

Creo que mi postura es sencilla de explicar. Existe en la Administración pública un nivel directivo que debe ser ejercido por personas que acrediten su adecuación para ello, con independencia de que sean funcionarios o no. El criterio de cobertura de los puestos directivos no puede ser ni una adscripción política determinada, ni tampoco el hecho de haber desempeñado puestos técnicos o funcionariales en la Administración durante un periodo de tiempo más o menos dilatado (método del carbono 14). Tiene que haber un procedimiento profesional de selección de los directivos públicos que permita predecir su idoneidad de una forma más eficaz que los métodos actuales, basados exclusivamente en la discrecionalidad.

A partir de ahí, debe preverse una carrera profesional, un sistema formativo, unos procedimientos de evaluación, etc.

No me quiero alargar aquí sobre este tema. Ya he escrito bastante sobre ello en este mismo blog. Y muchos otros han escrito más y mejor. Simplemente, una última reflexión: creo que es bueno que haya permeabilidad entre los directivos públicos y los del sector privado. La Administración pública puede enriquecerse con la aportación de las personas que han desarrollado su carrera directiva en el mundo de la empresa, siempre que sean profesionales de capacidad y trayectoria acreditadas.

Por resumir, mi propuesta se concreta en que la Administración pública reclute sus directivos mediante los mismos sistemas de selección que utiliza cualquier organización seria.