Archivo

Posts Tagged ‘Administración pública’

Más premios para la e-Contratación vasca

La semana pasada se otorgaron los premios a las mejores prácticas en la Administración electrónica, organizados por T-Systems y Expansión.

El primer Premio en la categoría de sistemas que mejoran la competitividad empresarial del territorio fue para la primera Licitación Electrónica realizada en el Estado español, llevada a cabo en noviembre de 2005 por el Gobierno Vasco.

El modelo de Contratación Pública Electrónica del Gobierno Vasco ha recabado numerosos reconocimientos. Además del Premio recibido en la última edición de TECNIMAP, la Unión Europea ha establecido que es referencia puntera de implantación de procedimientos de contratación electrónica en Europa y el Banco Mundial de Desarrollo lo ha introducido en su catálogo de mejores prácticas.

Felicitamos sinceramente (bihotz bihotzez) a los compañeros que están desarrollando este proyecto y les animamos a seguir trabajando hasta conseguir que la licitación electrónica sea utilizada de forma natural y mayoritaria por las empresas vascas y, a poder ser, para licitar con cualquiera de las administraciones de Euskadi.

Aprovechamos la oportunidad para hacer un guiño de reconocimiento a las personas que están dejándose las pestañas, día a día, en la tramitación de expedientes, tanto de contratación, como de subvenciones, autorizaciones, etc. y que nunca van a ver reconocido públicamente su trabajo, porque ellas son el motor de la Administración pública. ¡Ganas me dan de levantar en este blog el monumento al funcionari@ desconocid@!

Technorati tags >

Consejos y comisiones de Administración electrónica

Hace un mes publicábamos un post con motivo de la constitución del Consejo Asesor de Administración Electrónica, como órgano asesor del Ministerio para las Administraciones Públicas y, en alguna medida, de representación de la sociedad civil (a través de la Asociación de Usuarios de Internet), las empresas tecnológicas y algunos expertos en la materia.

Por otra parte, la semana pasada se publicó en el BOE la Orden por la que se crea la Comisión de Administración Electrónica del Ministerio de la Presidencia y se regula su composición y funciones.

Desde mi desconocimiento de la organización y funcionamiento «real» de la Administración General del Estado, me llama la atención la multiplicidad de órganos colegiados creados en relación con esta materia, ya que, además de los mencionados, existe un Consejo Superior de Administración Electrónica, y también el Comité Sectorial de Administración Electrónica (del que no he encontrado información específica en internet, más allá de algunas citas al mismo, sobre todo, en documentos pdf) en el que participan las Comunidades Autónomas.

Me produce gran curiosidad conocer cuál es el funcionamiento «real» de estos órganos colegiados, cómo se interrelacionan y se coordinan entre ellos y qué posibilidades tienen de trabajar colaborativamente.

Lo digo más que nada porque ésta es una materia eminentemente tranversal a los diversos sectores y niveles administrativos y no estaría mal dar con una fórmula que facilitara el desarrollo coordinado y colaborativo de la Administración electrónica.

Se agradecerían aportaciones de personas mejor informadas que el autor de estas lineas.

Actualización: Rafael Chamorro publica una interesante y completa respuesta a esta cuestión en «Los consejos y comisiones de Administración Electrónica«.

Technorati tags >

La colaboración: oportunidad o amenaza

El gran reto de las Administraciones públicas actuales es colaborar entre sí para satisfacer mejor las necesidades de la ciudadanía. En el siglo XXI no es suficiente ejercer con eficacia las competencias propias, sino que es ineludible tener en cuenta al conjunto de agentes involucrados en la misma área de actuación. Si nos olvidamos de que hay otros agentes con responsabilidades en nuestras áreas de actuación no lo estaremos haciendo bien.

Utilizando un símil ciclista, hoy en día las Administraciones no estamos corriendo una crono individual, no podemos ir con la cabeza metida en el manillar ajenos a lo que pasa a nuestro alrededor, sino que participamos en una carrera por equipos, en la que el éxito dependerá de que seamos capaces de dosificar nuestras fuerzas conjuntas, aportando cada uno según sus posibilidades y sabiendo aprovechar el esfuerzo de los demás, tirando del equipo cuando haga falta, dando los relevos necesarios, y alcanzando juntos la meta. En las carreras por equipos sigue siendo necesario dar pedales, pero hay que aprender a correr de otra manera, teniendo en cuenta otras variables. Y merece la pena, porque la velocidad media es superior que en la carrera individual, se alcanzan mejores resultados. En la colaboración hay beneficio mutuo, es un juego de ganancia positiva.

Cuando pienso en las oportunidades de colaboración que hay en las políticas para el desarrollo de la Sociedad de la Información y, en particular, de la Administración electrónica, por citar las materias que me son más próximas, siento un calambre que me recorre todo el cuerpo. ¡Tantas Administraciones, tantos organismos, tantos funcionarios enfrentándose a los mismos problemas! ¡Cuanto trabajo duplicado inútilmente, cuantos recursos desperdiciados! ¿Es posible que vayamos cada uno a lo nuestro sin intentar compartir los esfuerzos y nos quedemos tan tranquilos?

Leer más…

El Estatuto de la Función Pública en la prensa

Durante esta semana los medios de comunicación se han hecho amplio eco del Anteproyecto de Ley del Estatuto de la Función Pública, con motivo de su presentación por Jordi Sevilla ante el Congreso de los Diputados.

Es curioso que mientras la nota de prensa del Ministerio dice que “el texto persigue que los empleados públicos sean mejores profesionales, cuenten con condiciones laborales más atractivas y disfruten de mayor independencia respecto a los partidos políticos”, la mayoría de los titulares de la prensa vienen a transmitir la idea de que “se les ha acabado el chollo a los funcionarios”.

Esta interpretación responde, sin duda, a un pensamiento popular bastante generalizado sobre la escasa productividad de los funcionarios públicos, que podríamos sintetizar en este meme: “los funcionarios no le pegan un palo al agua”.

Desde luego, si los funcionarios trabajan más o menos no es por un síndrome patológico asociado al ejercicio de la función pública, ni tampoco por el mero hecho de que “como tienen el empleo asegurado, ¿para qué van a trabajar?”.

Que nadie se llame a engaño, el desempeño laboral de los funcionarios no va a depender sustancialmente de reformas legislativas. Y me explico.

Leer más…

Un tema central para la gobernabilidad

Después de los dos posts anteriores, “No hay management sin managers” y “Claves para la institucionalización de la dirección pública”, terminamos con éste el resumen del artículo de Francisco Longo sobre la institucionalización de la función directiva en las Administraciones públicas.

En este post se reflexiona sobre los retos y dificultades del proceso de cambio necesario para la institucionalización de la función directiva pública.

¿Por dónde empezar? ¿Cuáles son el itinerario, el mapa, los compañeros de viaje y los vehículos que conducen a un escenario de institucionalización de la dirección pública? ¿De qué variables depende que los esfuerzos reformadores de las administraciones sirvan para arraigar y consolidar modelos de gerencia profesional en los sistemas públicos?

En opinión de Francisco Longo, no existe una respuesta genérica a estas preguntas. No hay un único camino posible. Por otra parte, las estrategias de cambio más acertadas serán las que se basen en el conocimiento más próximo posible de la realidad. Las circunstancias concurrentes en cada contexto institucional pueden imponer significativas diferencias de enfoque.

Dicho esto, parece evidente que la intervención decidida y en paralelo sobre las cuatro áreas mencionadas en el post anterior constituiría -de ser factible- la opción más contundente, ya que cada una de las líneas de intervención que hemos citado retroalimenta las demás, y es estimulada al mismo tiempo por ellas.

El problema es que tales enfoques sistémicos sólo están al alcance de empeños reformadores globales dotados a la vez de una clara visión y voluntad de cambio, y de un consistente poder político. No siempre es el caso. Sin pretensión de generalizar, puede decirse que el desarrollo de directivos, asumido como prioridad de intervención en un número creciente de casos en nuestro entorno próximo, está desempeñando un importante papel dinamizador.

Leer más…

Claves para la institucionalización de la dirección pública

Continúo en este post el resumen del artículo de Francisco Longo sobre la institucionalización de la función directiva en las Administraciones públicas, iniciado ayer bajo el título “No hay management sin managers”.

En este post se analizan las áreas de intervención para la institucionalización de la dirección pública. Es decir, se pretende dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Qué reformas, o simplemente qué líneas de intervención sobre la realidad, son necesarias para alcanzar un grado de desarrollo de la dirección pública que permita hablar de “institucionalización” de ésta?

Cabe destacar la importancia concedida por este autor al desarrollo de la capacidad directiva, orientada al logro de una masa crítica de directivos competentes, como factor dinamizador de los cambios estructurales y normativos necesarios.

Así mismo, me parece interesante subrayar su convicción de que la existencia de una administración profesional -de la que la dirección pública es una parte inseparable- constituye una seña de identidad de las democracias avanzadas.

Leer más…

No hay management sin managers

Empezaba este mes de marzo escribiendo sobre los directivos públicos y vuelvo sobre el tema ahora que el mes termina. ¿El motivo? Un artículo de Francisco Longo en el que se realiza una brillante reflexión acerca de la dirección pública profesional.

El artículo, disponible en la web de la Comunidad Virtual de Gobernabilidad, se estructura en los siguientes apartados:

  • rasgos básicos de un modelo de ejercicio de la dirección pública
  • elementos configuradores de un marco institucional de dirección pública
  • contenido, alcance y ámbito de las reformas necesarias para construir dicho marco
  • variables que pueden influir sobre la producción de las reformas: principales desafíos y dificultades

Trataré de resumir en este post los dos primeros apartados, aplazando los siguientes a otro post que publicaré próximamente. Creo que el calado y la densidad del artículo de Francisco Longo hacen difícil que pueda ser resumido en el breve espacio de un único post.

Aun así, este post resulta un poco largo para lo que suele ser el formato habitual de este medio, pero os aseguro que el esfuerzo merece la pena.

Leer más…

Organizaciones públicas de calidad

No cabe duda de que uno de los muchos problemas que tenemos en las Administraciones públicas es el de la comunicación. Después de muchos años dedicándome a estos temas, hoy he conocido que existe un Observatorio para la Calidad de los Servicios Públicos que organiza, cada dos años, un Premio a la Calidad de los Servicios Públicos. Entono el mea culpa por la parte que me toca.

Este Observatorio para la Calidad de los Servicios Públicos es una entidad sin ánimo de lucro creada para contribuir a la difusión y la implantación en el ámbito público de los sistemas de Calidad. Y, precisamente, su principal proyecto es el de colaborar en la creación del Premio Ciudadanía a la Calidad de los Servicio Públicos.

Para la evaluación de la calidad en las organizaciones públicas, el Observatorio ha desarrollado el denominado Modelo Ciudadanía (PDF, 319 KB), que es una especie de adaptación de la ISO y el EFQM a las peculiaridades de la gestión pública, haciendo hincapié en lo siguiente: orientación al cliente (ciudadanía, en este caso), liderazgo político, resultados basados en la satisfacción de Recursos Humanos, Ciudadanos, Entornos y Sociedad, comunicación y conectividad.

Merece la pena echar un vistazo a las características que, según este Modelo, debe cumplir una organización pública de calidad.

Leer más…

e-Politicos

En posts anteriores hemos hablado de los otros dos agentes que intervienen en esto de la Administración digital: los e-Funcionarios y los e-Ciudadanos. Le toca hoy el turno a la tercera pata del banco: los e-Politicos.

La primera dificultad que nos topamos para escribir este post es la delimitación de su objeto, es decir, ¿quiénes son los e-Politicos? La pregunta no es trivial. Se ha escrito bastante sobre los límites entre la política y la función pública. Ciertamente, no es ésta una cuestión que se pueda despachar a la ligera.

Como en este blog, en sus poco más de 100 posts, ya hemos hablado de casi todo lo que tiene que ver con la Administración, no podía faltar alguna referencia al tema. Así, Alberto ya efectuó algunas reflexiones sobre el mundo de los cargos políticos en «Funcionarios y cargos: universos paralelos«: «…los cargos son siempre políticos, por más que puedan ser además grandes técnicos, ya que su contratación y despido va ligado a los avatares del juego democrático de los partidos políticos. Su horizonte temporal es necesariamente limitado e inestable, puesto que la permanencia es independiente de su desempeño en el puesto«.

En aquel post de Alberto estaba clara la frontera entre los funcionarios y los cargos políticos. Sin embargo, a los efectos de este post, me gustaría distinguir entre los niveles claramente políticos, por una parte, y el de los que podríamos llamar directivos públicos, por otra. En este post me voy a centrar en estos últimos, dejando para otra ocasión el análisis de los niveles menos administrativos y más políticos.

Hecha esta primera clasificación, la pregunta sería ahora: ¿quiénes son los directivos públicos?

Leer más…

El marco de incentivos

Esto de los blogs genera adicción. Después de 15 días sin publicar empezaba a sentir el síndrome de abstinencia. Me estaba dando envidia Alberto, que últimamente se ha metido una auténtica sobredosis de escribir en el blog.

Para compensar, hoy os voy a contar el secreto de todos los males de la Administración pública. Puede parecer una exageración y, también, una perogrullada (os daréis cuenta cuando lo leáis), pero yo creo que esta afirmación tiene bastante de cierto.

No es el único mal de la Administración, pero es, desde mi punto de vista, lo que subyace bajo casi todas las disfunciones de la Administración y del sector público en general.

Y, además, no me lo he inventado yo. Se estudia en los cursos introductorios de Hacienda Pública. Ni más, ni menos.

Leer más…