Paso del ecuador
¡Qué poco tiempo y cuántas cosas han pasado desde aquel 8 de junio de 2009!
Asumí esta nueva etapa profesional con ilusión y con realismo. Os aseguro que mantengo la ilusión por encima de los avatares típicos de la administración pública (y supongo que de cualquier gran organización que se precie). Seguir siendo realista me cuesta menos, porque la realidad se vale y se sobra cada día para conseguir que no la podamos olvidar.
Después de dos años puedo decir sin ningún complejo que empezamos a ver los resultados del trabajo realizado durante todo este tiempo.
4 preguntas sobre redes sociales en los sistemas sanitarios públicos
Ayer escribí un post con las 3 ideas-fuerza que voy a plantear en la mesa sobre Sanidad 2.0, en el III Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico. Para seguir con el debate, voy a responder a 4 de las 5 preguntas que Mark Drapeu (Director of Public Sector Social engagement at Microsoft) plantea en su post “Government Social Media: Five Questions for 2011» (vía Andrea Di Maio).
1. ¿Quién es la persona que habla en nombre de una institución pública?
Las instituciones no hablan, ni escuchan. Son personas las que lo hacen. En un entorno de redes sociales se espera una cercanía de tono y una inmediatez que no están al alcance de la comunicación corporativa al uso. Una medida socorrida es la externalización de la función de interlocutor oficial en la persona de una community manager.
Pero es peor el remedio que la enfermedad. No es buena idea delegar la conversación. Sí lo es contratar un personal de apoyo para resolver el trabajo que hay en torno a la comunicación 2.0, pero la voz que emite debe ser la de alguien de dentro, con conocimiento y responsabilidad.
En cada organización encontramos algunas personas con fuerte identidad digital, la cual no suele estar ligada a la institución para la que trabajan, sino a su vida digital. Estas personas son idóneas para hablar como parte de la institución, pero siempre teniendo en cuenta que su red espera oír una voz auténtica, no que se convierta en un mero altavoz de mensajes institucionales.
Llevado a un extremo, nadie puede hablar en nombre de una institución. Lo que sí puede hacer es hablar sobre esa institución, desde el punto de vista privilegiado de tener responsabilidades en su organización. Esta humildad de enfoque tiene probabilidades de ser bien recibida y de conseguir algún impacto en el colectivo al que se dirige.
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el sistema sanitario y las redes sociales: 3 ideas-fuerza
III Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico. Este jueves, 19 de mayo de 2011, me toca participar en la “Sesión 3: Sanidad 2.0: utilidad de las redes sociales para los pacientes crónicos”. Modera Joan Escarrabill una mesa en la que me acompañan algunos de mis héroes:
- Miguel Ángel Mañez: sobre los pacientes y las redes sociales
- Jorge Juan Fernández García: sobre las estrategias que adoptan las Instituciones sanitarias para participar en las redes sociales
- Tino Martí : sobre salud comunitaria y redes sociales
- Francisco Lupiañez-Villanueva: sobre cronicidad 2.0
Yo centraré mi exposición en “el sistema sanitario y las redes sociales”. No tengo previsto emplear apoyo audiovisual, sino que mi táctica será foguearme aquí. Vuestras opiniones serán claves para que haga un digno papel en la mesa. Don’t let me down!
Me piden que resuma mi ponencia en 3 ideas-fuerza. Os ofrezco estas:
1. Encuentra las redes sociales –las comunidades- en el interior de tu organización y dales un entorno templado, húmedo y bien abonado.
2. Piensa en lo importante: nuevos servicios, o nuevos procesos de servicio, que aporten más valor a la ciudadanía, sean más eficientes y que porten el troyano de la corresponsabilidad.
3. El papel principal del sistema sanitario en las redes sociales debe ser el de escuchar. De hecho, la secuencia es escuchar – enlazar – compartir.
mesa redonda sobre open data en #cicd
Aún estoy bajo el influjo del Congreso Internacional de Ciudadanía Digital (#cicd), organizado por Diario Vasco en Donostia los pasados 14 y 15 de abril. Dos días muy intensos, llenos de inteligencia, relación y emoción, que han superado de largo mis mejores expectativas. Felicidades a Íñigo Kortabitarte y al resto del equipo.
No sé si coincidiréis conmigo en que la gran protagonista del Congreso ha sido la apertura de datos públicos (open data). Prácticamente no ha habido un ponente que no la nombrara y ha sido el tema central de muchas ponencias, mesas redondas y hasta de algún taller. Y Open Data Euskadi, ha sido la niña bonita de la fiesta.
Otro elemento a destacar ha sido el humor y el buen ambiente. Habrá alguno que opine que mezclar humor y rigor es faltar al respeto a las instituciones. Yo no lo creo. Un buen ejemplo de complicidad y falta de formalismo ha sido la mesa redonda sobre open data, moderada por el gran Xabier de la Maza y que reunía a Jordi Graells, Marc Garriga, David Cabo, Jorge Campanillas y un servidor.
El ROI de las políticas de open data en Europa
Al señor Obama le están negando los fondos necesarios para mantener los websites que ha ido lanzando en el marco de la Open Government Directive. El presupuesto asignado a sitios como data.gov, USASpending.gov, IT Dashboard y paymentaccuracy.gov, puede pasar de los $34 millones actuales a tan solo $2 millones, si la mayoría republicana del Senado impone su criterio. Existe el riesgo real de que se desmonte la primera construcción a gran escala de un Gobierno Abierto en la red.
Algunos comentaristas están diciendo que esta situación era previsible y que la causa está en que las iniciativas de Open Government no se han orientado a conseguir un retorno claro de las inversiones realizadas. De hecho, es justo esa la excusa que están poniendo los republicanos para cerrar el grifo. Sin embargo, en este artículo defenderé dos puntos:
- el desguace de las iniciativas de Gobierno Abierto tiene una causa política, no económica
- no es el momento de medir el ROI del Open Government
Además, ofreceré alguna idea de qué elementos deberían incluirse en un cálculo del ROI para el caso de la política de Open Data, a partir de la experiencia de Open Data Euskadi.
Analicemos el caso:
Open Data Euskadi cumple un año
En la presentación oficial de Irekia, el 25 de enero de 2010, alguien del público preguntó: «¿y para cuándo va a ser la apertura de datos públicos». Había un micrófono cerca, así que no tuve mucho tiempo de pensar cuando afirmé: «vamos a presentarlo en el Tecnimap 2010, el 7 de abril».
Yo confiaba en mi equipo de cazadores de mamuts, pero tenía que confiar también en muchas otras personas de otras áreas del Gobierno Vasco, ya que este era, y sigue siendo, un proyecto de colaboración intra-administrativa en el que, o todos ponen de su parte, o el fracaso es seguro.
Como sabéis, lo conseguimos. El 7 de abril teníamos el portal en marcha y muchos conjuntos de datos. A algunos les costó dormir poco bastantes días, pero el esfuerzo mereció la pena. Fue el primer portal de datos abiertos no-anglosajón en el mundo.
Hoy cumple un año el portal y contiene más datos, más información, más aplicaciones, más buenas prácticas. Otras iniciativas hermanas han surgido a nuestro alrededor.
Es el momento de compartir nuestro orgullo y nuestra alegría con todos, y muy especialmente con las personas y organizaciones que han tenido algo que ver con Open Data Euskadi durante este tiempo, ya sea como colaboradores, como reutilizadores o simplemente personas que se han dirigido a nosotros para comentar algún asunto o criticar algo que no les gustaba.
El nudo gordiano de la apertura de datos públicos
Alejandro Magno, en su campaña de conquista de Persia, llegó a Frigia tras cruzar el Helesponto. Allí le mostraron un nudo de cuerdas tan intrincado que nadie lo había sabido desatar. Un augurio aseguraba que quien consiguiera desatar el nudo gordiano podría conquistar Oriente.
Alejandro, que no era hombre de manos finas, echó mano de la espada, cortó el nudo de un tajo y dijo «es lo mismo cortarlo que desatarlo».
Si bien con menos épica y más lírica, algo así nos encontramos cuando nos pusimos en la tarea de liberar la información pública de la Administración del País Vasco. Con la legislación en la mano, la solución era complicada; con el consejo de los juristas, inextricable. No había ejemplos cercanos de los que aprender. Traigo aquí el nuestro, con la idea de promover el debate.
A falta de la fortaleza mítica del macedonio, nosotros hemos cortado el nudo de cuatro tajos:
1. No documentos, sino datos
El término «documento» es el que se emplea en la Ley 37/2007 para referirse a la unidad de información reutilizable. Por más que tenga una tradición jurídica, es en sí mismo un nudo que hay que desatar, porque:
Me encantaría, pero no me apetece
Ayer me reencontré con los aprendices y las aprendizas. Hacía mucho tiempo que no me acercaba a los talleres de Aprendices y sentí que tengo que asistir más a menudo. De vez en cuando viene bien un paréntesis como el de ayer, en medio de una realidad tan absorbente como la que estoy viviendo desde hace ya casi dos años.El punto de inflexión
Este año 2010 ha sido intenso, pero hemos comenzado a ver resultados e, incluso, ha habido algunos éxitos que celebrar. La Administración no regala nada a quien pretende reformarla, pero la perseverancia tiene premio.
Como decía el año pasado por estas fechas, no hay varitas mágicas. El secreto es tan sencillo (o tan complicado) como tener un proyecto y los recursos mínimos imprescindibles para sacarlo adelante. El proyecto lo tenemos cada vez más claro y con los recursos hacemos encajes de bolillos.
A partir de ahí, contamos con apoyo, surfeamos las oportunidades, sorteamos los obstáculos, gestionamos las resistencias y nos esforzamos en valorar las pequeñas victorias que nos animan a seguir en la brecha.
Software libre en marcha | floss’n’roll
Este pasado jueves 16 de diciembre nos juntamos en la sala multiusos de la EiTB en Bilbao, para celebrar la puesta en marcha de la forja donde el Gobierno Vasco ya ha empezado a liberar el que, hasta ahora, era su propio software, y que ahora es de todos.
Título de la jornada: la jornada «Gobierno abierto: libera, comparte y colabora«.Con esto de la crisis, montamos un acto muy austero en lo económico -y en lo gastronómico: no ofrecimos ni un pincho, ni un vino- pero exhuberante como celebración. Me tocó conducir el evento armado de mi vieja guitarra eléctrica y acompañado por un batería. En algún momento tuvimos, además, trompeta, coros y percusión varia.
El punto fuerte era presentar la forja «de nueva generación» que va a posibilitar el trabajo colaborativo en torno al software liberado por el Gobierno. También se presentaron 3 liberaciones, una ya realizada y otras dos en marcha: Irekia (¡libre!), euskadi.net y contratación pública electrónica.
Pero lo mejor es que veáis el vídeo, donde os encontraréis con alguna sorpresa adicional, como a nuestra aprendiza Jaio, a la que hice subir a presentar el «Coro de quejas de Bilbao«, una agitación ciudadana coral.


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