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Wyoming y Pedro J escuchan a la red
Aunque veo poca televisión, soy adicto a “El Intermedio”, el programa que Wyoming conduce en la Sexta. Ayer, 19/5/08, me sorprendió ver que ha aprendido la lección que machaconamente voy impartiendo por el mundo: cómo escuchar en la red.
A decir verdad, fue Pedro J. Ramírez el que le dio la idea a Wyoming. ¿Me lee Pedro J.? ¿Me sigue en twitter?
Como sabéis, mi principal consejo 2.0 es ponerse orejas de burro, para escuchar. Y la primera demostración que siempre hago es introducir en el buscador de Google un nombre (generalmente, una marca o una empresa) y asociarlo a adjetivos negativos como “malo, lento, peor, caro” para escuchar qué dice la red.
Pues bien, ayer Wyoming presentó el programa acompañado del burro “Hociquitos”, al que presentó como «alto cargo de La Sexta». Y en el “Refrito de medios” sacó la noticia de que Pedro J. había hecho uso de Google para meterse con Rajoy.
Dinamizando, en el world café de EiTB
Pues sí, yo también. Seguro que no fue fácil convencer a 200 personas para que dedicaran la mañana del domingo a dinamizar una mesa del world café de EiTB. Por cierto, ¿por qué «world»? Sería más preciso «word café«.
Lo pasé bien, estuve con un montón de Aprendices y hasta probé la ternera que asaron. Supongo que para EiTB fue toda una fiesta y un buen empujón publicitario, además de una actividad coherente con sus querencias creativas.
En cuanto a la propia experiencia, no creo que sirva para mucho. Este tipo de técnicas de debate funcionan bien dentro de cada mesa, pero no a la hora de extraer conclusiones generales. A medida que se van agregando conclusiones es inevitable quedarse con el mínimo común múltiplo. Bueno, me dice mi vecina la matemática que es el máximo común divisor, en todo caso, nos quedamos con cuatro obviedades y topicazos.
Propongo otra cosa: recoger sólo las ideas diferentes y dejar de lado lo ya conocido. Porque, ¿para qué juntarnos si vamos a concluir lo que ya todos sabíamos? Apunten esta sugerencia para próximos cafés.
Zorionak, EiTB.
iCities: mi balance de las jornadas
En el vuelo Tenerife-Madrid-Bilbao, sentado a la derecha de Loretahúr -una de las triunfadoras del iCities– es el momento de ir redactando la crónica-balance de estas jornadas.
En primer lugar, la organización ha sido sobresaliente cum laude. Es casi imposible organizar bien un evento con tantísimos ponentes, asistentes, con movimientos entre Santa Cruz y Candelaria, con gente tan díscola como la comunidad bloguera. Y, salvo algún retraso ya previsto, todo ha salido perfecto. Felicidades generales, a la gente de Las Ideas y del Ayuntamiento de Candelaria y especialísimas a César Calderón y Pablo Díaz.
En cuanto a las ponencias, debo lanzar nuevas alabanzas hiperbólicas. Era difícil escuchar algo nuevo o meramente interesante, teniendo en cuenta que muchos de los ponentes hemos coincidido en los dos eFindex, en el eSeg y por todas partes. Sin embargo, han sido esos mismos los que más me han sorprendido. Creo que tenemos un incentivo especial para tratar de sorprendernos y que no nos acusen de colocar el mismo rollo en todas partes.
iCities: mesa de blogs y empresa
El iCities de Candelaria lleva el sello «horror vacui» de los eventos que monta Las Ideas: máxima intensidad y máxima cantidad de ponentes. Menos mal que gozan de un tercer factor: máximo entusiasmo. Nuestra mesa fue la última del sábado y comenzó no mucho antes de las 20:00, en el límite de resistencia de la audiencia.
Tras la amable presentación de César Ramos, abrió fuego Genís Roca, ese encantador de serpientes. Consiguió mantener bien alta la atención con una ponencia que comenzó por analizar el concepto mismo de empresa. Para él, los emprendedores y microempresas están entrando en alguna medida en la web 2.0, pero no así las personas con verdadera capacidad de decisión, ya sea en las grandes empresas o en los Gobiernos.
Varias veces tuvo que interrumpirse por los aplausos del público, especialmente cuando interpretó las siglas del iCities:
Intentar Cambiar las Instituciones Tiene Implícito Evitar la Soberbia
iCities: en la mesa de mGovernment
Comenzamos la mañana del sábado en I-Cities de la mano de Nacho Campos, Mario Moreno, Virginia Moreno, Almudena de la Fuente y Víctor Solla (por orden de intervención). Está claro que el móvil ha pasado a ser una parte imprescindible de nuestras vidas. Si bien hace años era un aparato que pocos tenían, hoy en día se trata de una nueva necesidad creada. Y es por esto que, al ser un medio masivo, la administración está poniendo cada vez la mirada sobre su uso y la interacción con la ciudadanía.
Rompe el hielo Nacho Campos, el apóstol del m-government. Muchos le conocéis por tener un blog dedicado exclusivamente a esto, al uso del móvil por la Administración pública. Su intervención ha emocionado a la todavía adormilada audiencia, especialmente con su comparación del proceso de adopción del m-government y el embarazo. Brillante.
La historia de amor entre la administración y el móvil es tan maravillosa y tan traumática como cualquier embarazo. Igual que el cuerpo de la madre sufre transformaciones radicales, la administración sufre un shock cultural para adaptarse a una lógica radicalmente enfocada a la ciudadanía.
La gran ventaja del móvil es que es como los culos: cada cual tenemos uno (por lo menos). La potencialidad es bárbara. Con razón se empiza a hablar del «séptimo medio».
Di Maio cree en la tecnología pop para la Administración
Últimamente estoy promocionando la expresión «tecnología pop» para apoyar la idea de que la Administración debe salir a donde están los usuarios a conversar y prestar servicios. Por lo tanto, debe usar los sitios con mayor densidad social de la web 2.0 como front-office.
Andrea Di Maio, del Gartner Group, voz autorizada donde las haya, piensa lo mismo. Cree que la Administración dejará atrás los portales «one-stop shop» e incluso que dejará atrás la idea de portal y creará microservicios que puedan servirse de manera ubicua. Esta es otra idea que hemos defendido en este blog, y que hemos oído a gente como Peter F. Brown o Ricardo Devis.
El artículo (Government and Web 2.0: The Emerging Midoffice) es tan interesante que espero traducirlo algún día y copiarlo en este blog.
Contacto con los mugalaris del servicio de innovación de la DFB
Tras mucho quedar y no poder, hoy hemos entrado en contacto presencial y gastronómico los administradores en red y los mugalaris del servicio de innovación de la Diputación Foral de Bizkaia, catalizados por nuestro celestino artesano.
Como suele pasar en estos casos, hemos hablado un poco de todo, pero hemos encontrado también un hueco para compartir nuestras experiencias. Esta gente del servicio de innovación está empezando el camino hacia un funcionamiento abierto, transparente, dospuntocero.
Este es el lema del primer blog que han abierto:
Compartimos contigo nuestro tránsito hacia territorios 2.0 desde el Servicio de Innovación del Departamento de Innovación y Promoción Económica de la Diputación Foral de Bizkaia.
GencatGoogCal: otra ucronía de Roc Fages
Tras presentarnos al funciotwit, continúa Roc Fàges con sus ucronías, esas visiones optimistas de cómo podrían ser los servicios de la Administración pública en un futuro próximo con el uso intensivo de la Web 2.0.
Parece que trabajamos en equipo. Ayer mismo publiqué yo una arenga animando a que la Administración haga uso de las plataformas 2.0 más exitosas. Incluso transmití un mandamiento: no crearás aplicaciones 2.0 en vano. La idea es ir a buscar la conversación allá donde se produce y prestar los servicios en los sitios que son familiares a los usuarios.
Hoy Roc nos trae una idea especialmente innovadora y atractiva: el GencatGoogCal, «una herramienta perfecta que integra el Google Calendar de cada usuario con sus demandas a la administración catalana».
¡Tecnología pop! Pasad por Goldmundus a gozarla.
Tecnología pop para la administración 2.0
Hoy una voz divina -sin duda la del FSM– me ha transmitido uno de los mandamientos de la Administración 2.0. Aquí lo transcribo para que los fieles lo conozcan y observen.
«Tú, Administración Pública, no crearás aplicaciones 2.0 en vano»
Este mandamiento nos llega en un momento muy oportuno, cuando muchas Administraciones se están planteando la puesta en marcha de plataformas 2.0 para relacionarse con la ciudadanía o, incluso, para la comunicación interna.
En un caso como este, el primer reflejo de los servicios informáticos públicos es siempre generar herramientas de uso propio, albergadas en los propios servidores, con control sobre los accesos y con interfaces que cumplan a rajatabla las normas de identidad corporativa. La idea es que toda la información pública es merecedora de una protección especial, que no quedaría garantizada si anduviera por ahí, en manos de Google y otras empresillas similares. Ya se sabe que la Administración tiende a primar la seguridad sobre la agilidad, incluso cuando se trata de información pública.
El caso es que la Administración no va a conseguir herramientas mejores que las mejores del mercado y, sobre todo, si pretende atraer el tráfico a su sitio se va a perder la riqueza de las enormes comunidades de usuarios de las plataformas más exitosas de la web 2.0.
K-Guadián: escucha activa
La mesa redonda «Innovación y cambio ¿es posible hacer más fácil la vida del ciudadano?» va tomando forma, en la última semana antes del iCities de Candelaria. Si hace unos días nos hacíamos eco de las visiones ucrónicas de Roc Fagès y sus funciotwits, hoy toca descubrirse el sombrero ante la magnífica presentación que ha realizado Carlos Guadián.
El lema es «escucha activa«. Sabéis que yo también reivindico las orejas de burro «para oírte mejor». Carlos lo explica mejor que nadie, con pocas palabras y mucho gracejo:




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